Supuestos predictivos opinables
Las antes “benditas redes sociales” hoy están bajo la amenaza de la censura oficialista del obradorismo. Uno de los pretextos, el más reciente, lo ocurrido trágicamente en Torreón, Coahuila, donde murió asesinada una maestra de secundaria y al menos cuatro personas más resultaron lesionadas (incluidas dos menores de edad) a manos de jóvenesexalumnos del plantel escolar donde ocurrieron los hechos. Según el gobierno federal, ello fue producto de los contenidos violentos que se difunden en las redes sociales. La “solución” que anticipan: prohibir ese tipo de mensajes al obligar a las plataformas a retirarlos so pena de fuertes sanciones.
Sin embargo, como ya lo han evidenciado importantes analistas y conocedores de estos temas, se trata de una falsa salida, ya que evita reconocer el contexto socioeconómico en que nos desenvolvemos, el ámbito familiar, el fracaso de una educación y la crisis de una cultura escolar y social de la que somos producto.
La salida facilona a este tipo de acontecimientos que cimbran la vida nacional es la prohibición, la censura o la clausura, como cuando en 2019 un juego mecánico en el Bosque de Chapultepec de la Ciudad de México sufrió el descarrilamiento de un vagón que provocó varios muertos. Ante ello, ladecisión de la administración que encabezaba la entonces jefa de gobierno, hoy presidenta, Claudia Sheinbaum, fue el cierre definitivo de esas instalaciones (vía la revocación de la licencia de operación a la empresa concesionaria) en lugar de priorizar el robustecimiento de las medidas deseguridad (ello ya ocurrió después de la tragedia),como hoy y para otros asuntos se hace necesario.
Es preocupante porque esto no es un hecho aislado en materia de censura a la libertad de expresión, sino que es parte de una secuencia en un esquema autoritario que busca controlar la opinión de la sociedad y de los librepensadores. Apenas hace unos días, las cámaras de senadores y de diputados aprobaron reformas tendientes a la prohibición delos memes y programas en radio y televisión, asícomo en redes sociales, cuyo contenido signifique una crítica al gobierno, sus funcionarios y su partido, amenazando con clausura y hasta con cárcela quienes no acaten las resoluciones oficiales.
Además, estas decisiones se dan en consonancia con el mensaje del jefe político de ese falso movimiento “regenerador de la vida nacional”, López Obrador, emitido desde Palenque la semana pasada, quien lanzó un feroz ataque contra los medios de comunicación, prestigiados periodistas –mujeres y hombres- y contra las redes sociales, acusándolas de que habían dejado de ser libres y ahora están compradas por “los poderosos” y “la ultraderecha” opositora a su proyecto político. A nado sincronizado, la señora de Palacio ejecuta la orden y la transmite a sus subordinados en el legislativo.
La pinza autoritaria se sigue cerrando y aprovecha cualquier tragedia para afianzar su proyecto de control político y seguir gobernando al costo que sea. No importa que se sigan hundiendo en el desprestigio de la evidente y creciente corrupción, de sus escandalosas y abominables complicidades con el crimen organizado, así como de sus descaradas violaciones al marco legal en materia electoral para apuntalar a sus candidatos ante el silencio -también cómplice- del INE y el Tribunal Electoral. Pero, como dice el refrán, ¡“no hay mal que dure cien años…”!
Mención especial, por aparte, merece lo acontecido el pasado domingo en Brasil, donde el péndulopolítico parece moverse hacia la derecha, como en buena parte del continente. Viene a colación porque ahora hay analistas (propagandistas del régimen obradorista en realidad) que hablan de nuestro país como “el último bastión” de “la izquierda” en América Latina. Así lo sostienen mientras han ignorado, justificado o tergiversado el significado de muchas de las acciones emprendidas por los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum que, lejos de ser característicos de una izquierda democrática, son propios de regímenes autoritarios y protodicatatoriales, entre ellos, el de la censura que aquí hemos abordado.




