Descomplicado
Muchas de las personas que escribimos lo hacemos desde nuestras emociones, escribimos lo que apreciamos y respetamos, lo hacemos de manera sentipensante. El sentipensamiento es un concepto que busca reconocer que el conocimiento no solo proviene de la lógica y el análisis intelectual, sino también de las experiencias, emociones y percepciones personales y colectivas, es decir, de los mismos saberes. Este concepto ha sido ampliamente utilizado en estudios sociales y educativos, promoviendo una visión más holística y humana de la realidad.
Hablo y escribo desde esta perspectiva, porque quiero reconocer no solo desde la racionalidad sino en la emoción que da saber de la existencia de personas talentosas, comprometidas y generosas con la humanidad, con el otro, como expresaba Emanuel Levinas; con el otro, sí, y no solo con la humanidad, sino con los animales, las plantas, y con aquello que son los elementos de la naturaleza, el agua, el aire, la luz, la tierra, que en conjunto hacemos unicidad.
Que importante que se generen las condiciones para reconocer a entes sociales, que tienen trayectorias por décadas, que han sostenido proyectos culturales desde su racionalidad y emoción porque comprenden qué sino no son ellas, quienes; comprenden qué si no es ahora, cuándo; comprenden que alguien debe asumir el liderazgo, pero siempre partiendo de una base horizontal, donde se toman decisiones para el bienestar social, para el bien común, para mantener saludable el tejido social.
Existe en la costa michoacana, en La Mira, Lázaro Cárdenas, el Centro Cultura denominado “La Parota”, (es una zona de árboles de Parota, y frente al edificio que alberga el Centro Cultural, esta una añosa Parota, que genera mucha sombra, es espacio para nidos de pájaros, así como de descanso de éstos, y por las tardes muchas personas disfrutan de su microclima que obsequia) atendido por Conchita como cariñosamente le decimos quienes le respetamos y amamos por todo lo que ha brindado a la región de la costa-sierra michoacana.
Y es que, me complace comentarlo, expresarlo y compartirlo, que en una iniciativa del Colectivo Mesa de Trabajo Cultural de Lázaro Cárdenas con el apoyo del H. Ayuntamiento municipal, acordaron reconocer e impulsar el esfuerzo, trabajo y trayectoria en el ámbito del desarrollo cultural entregando el Reconocimiento al Mérito Cultural a la a la fundadora del Centro Cultural “La Parota” quien desde 1999, ha impulsado distintas acciones desde una visión holística cultural y se ha dado a la tarea de vincularse con redes culturales regionales y también internacionales como con la Fundación El Sol, Radio Azul, y un sin número de personas que coadyuvan, como los periodistas y comunicadores, realizando permanentemente trabajo de autogestión comunitario y colaborativo, ella la merecedora del Reconocimiento es María Concepción Talavera Ortiz quien por más de dos décadas impulsó y lo sigue haciendo el derecho humano a la cultura.
Conchita Talavera, no solo es una gestora cultural, no, es también una defensora de los derechos humanos culturales, impulsora de procesos de cohesión social, generadora de generaciones de infancias, adolescencias, juventudes, adultos y adultos mayores para la resiliencia, impulsora de procesos de formación para la paz y convivencia social. Conchita es, y será por muchos años más un referente cultural para la zona costa-sierra michoacana en materia de derecho a la cultura.
Destaco algunas, solo algunas de las acciones realizadas por nuestra Conchita, entre ellas ha impulsado talleres permanentes y temporales en disciplinas como: danza, música, teatro, literatura artes, visuales y manualidades; reitero, estos talleres han ofrecido oportunidades a niños jóvenes y adultos para desarrollar habilidades descubrir talentos y participar activamente en la vida cultural del municipio. Conchita en su hacer cotidiano genera competencias y habilidades para la vida de sus dicentes o capacitando, ella, promueve el pensamiento crítico, la gestión de emociones, la construcción de diálogo para la resolución de conflictos.
Lo expreso porque me ha tocado convivir con ella y su amada familia, así como con el equipo de trabajo de La Parota, así como las autoridades de aquel hermoso lugar y las personas que asisten al Centro Cultural, en donde hemos participado en distintas actividades de paz y convivencia, de paz mundo, en la convenciones internacional para la paz “Sin agua no hay paz”, realizada en Morelia; pero también el importante trabajo conectado con Mujeres de Acero, con gestores sociales y comunicadores: Sergio Omar García, Paco Rivera, Alain Sonora, María Fernanda Vázquez, Tzitziqui Orozco y muchas otras personalidades del ámbito de la cultura de aquella región michoacana. Antes de cerrar la nota, debo reconocer que un trabajo sostenido, sustentable se logra con una gran familia, como la que tiene Conchita, vaya también mi felicitación para su esposo y sus hijas.




