Educación para las juventudes michoacanas
V Informe de Gobierno: sin logros en educación
Horacio Erik Avilés Martínez
La situación que prevalece en el sistema educativo estatal en relación a la falta de resultados ya es inocultable. El día de ayer, desde el más alto nivel del poder ejecutivo estatal llegaron señales de que la preocupación está cundiendo también allá.
Prueba inmensa de ello fue que, en el mensaje principal del V Informe de Gobierno del Ing. Silvano Aureoles Conejo las menciones directas al sistema educativo estatal en cuanto a logros, resultados y políticas públicas exitosas por hacer valer el derecho a aprender y la garantía de los derechos profesionales docentes conforme a los atributos constitucionales el número total de menciones realizadas fue de un redondo cero.
Inéditamente, en 26 cuartillas no se presentaron soluciones ni resultados en la materia, pero sí hubo dos menciones respecto a la problemática educativa. Primeramente, el gobernador habló en su mensaje de reconocer "al problema político-educativo" de hace 30 años, el cual por cierto logró subir a agenda pública gracias a que Olga Sánchez Cordero vino a hacer declaraciones muy fuertes respecto a la evidente descoordinación entre órdenes de gobierno para al menos paliar el problema de las finanzas educativas estatales denominadas "ejercicio 2020", ya que estamos muy alejados de resolver estructuralmente el problema o de tener acuerdos intergubernamentales que sean letra viviente, como se ha tratado de decir. Seguimos morosos, endeudados y entrampados en una federalización de la nómina magisterial inexistente. Los hechos lo demuestran.
El segundo problema pendiente que exhibió el gobernador y en el cual no está inmersa la federación, sino que es un tema totalmente local fue el regaño explícito que espetó el gobernador de la necesidad irresuelta de "replantear planes y programas" educativos para lograr respeto, dignidad e igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, justo como estamos, en un pantano de estadísticas históricas de violencia contra las mujeres y sus familias. ¿Por qué un problema que se pudo resolver desde la SEE se convirtió en una exhibición a los cuatro vientos de viva voz del primer mandatario?
En suma, Silvano Aureoles nos informó que hay dos grandes problemas en el sector educativo que están irresueltos, con rutas no recorridas y de los cuales no se dijo por qué razón siguen sin lograrse resultados. Sí, se habló somera y ambiguamente en materia educativa de haber dado "pasos" e "inversiones", pero sin detallar montos, cifras, hechos, mucho menos indicadores de impacto universal; ya no hablemos de haber construido auténticos puntos de inflexión en torno a transformar al sistema educativo.
No se descarta que se hable posteriormente, en mensajes secundarios de algunos puntos en materia educativa; pero siendo la dependencia que absorbe más de la mitad del presupuesto estatal y tiene en sus filas a la mayor cantidad de trabajadores sería de esperarse que hubiera un espacio en la misma proporción en el mensaje gubernamental. En materia educativa se perdió la oportunidad, se fue el barco, se bloqueó el tren.
Hay mucho por hacer para lograr que en el sexto y último informe de gobierno las dependencias educativas tengan un papel mucho más digno y decoroso, por el bien de la niñez, de la juventud, sus maestros y sus familias. Aún se puede.
De todo el informe destaco el tamiz y criterio que mencionó nuestro primer mandatario estatal: "los resultados son los que se evalúan". Es decir, al no mencionar en su mensaje principal resultado alguno en materia educativa, deja pendiente la evaluación para el sistema educativo estatal.
Por lo pronto, en su mensaje se hicieron 46 referencias a la palabra salud, 20 a la palabra seguridad, 9 a empleo, 8 a infraestructura, 3 a educación, cero a deporte, 3 a cultura, 3 al campo y 1 a la agricultura. Con esto podemos darnos una idea de las decisiones tomadas en materia de comunicación social y que revelan el pulso y la evaluación interna de resultados en cada una de las materias expuestas.
Paralelamente, apelando al criterio arriba mencionado, hablemos de indicadores de avance, porque hay compromisos firmados que cuentan con sus métricas y por supuesto tenemos nuestros datos. Por ejemplo, el 26 de mayo de 2015, todos los candidatos a gobernador firmaron la Agenda por Michoacán, en donde se comprometieron a hacer realidad el siguiente decálogo por la educación:
Al respecto, es del dominio público que los niveles de ausentismo en las escuelas michoacanas estaban siendo muy altos antes de la pandemia, por la situación derivada de la elección interna de la CNTE y por las constantes protestas magisteriales derivadas del impago de sus salarios y prestaciones. Prácticamente no hubo avance en este ciclo escolar respecto a los de hace una década.
En suma, difícilmente se puede hablar de soluciones y de resultados en el gobierno estatal, mucho menos de un cumplimiento de más del quince por ciento de la Agenda por Michoacán comprometida con los ciudadanos; por lo que, al respecto se sigue esperando se trace una ruta de seguimiento y solución conjunta con las autoridades educativas estatales.
Michoacán requiere transitar del soliloquio al diálogo y de éste a la acción transformadora. Aún se puede cerrar el sexenio con cierta dignidad si se hace un esfuerzo conjunto y extraordinario entre órdenes de gobierno, maestros, estudiantes, padres de familia y sociedad civil, si es que así se desea. Veremos.
Sus comentarios son bienvenidos en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles




