De frente y de perfil
Las encuestas, de un tiempo para acá, se volvieron un mecanismo en el que podemos confiar, eso sí, dependiendo mucho de la metodología o de la institución que proyecte los datos. Su funcionamiento, en muchas ocasiones, se ha vuelto tema de controversia, sobre todo aquellas que han perdido credibilidad. De igual forma, comprobamos que otros, por el grado de efectividad, dieron un paso importante para tomarlas como punto de referencia, en especial cuando se trata de medir el trabajo de los gobiernos, locales, estatales y federales. En estas recientes semanas, de hecho, las evaluaciones que han circulado coinciden totalmente en el muestreo. Claudia Sheinbaum, casi al concluir un año, tiene entre el 80 y 82% de aprobación. Con esos rasgos que se publicaron, queda claro, tenemos en nuestras manos un mayor juicio.
Y con una infinidad de casas encuestadas, dicho sea de paso, tenemos la forma de comprobar su efectividad. De hecho, hay parámetros que miden la precisión de esas mismas metodologías, lo mismo que su margen de error. Desde luego, no debemos confiar en todas, máxime por el grado tan descarado con el que actuaron. Massive Caller, por ejemplo, es la más desprestigiada. Lleva años fallando en sus pronósticos. Se nota que, por la magnitud de las cifras, tiene un conflicto de intereses. No podemos creer, por lo tanto, en las estadísticas que salgan a la luz pública. Eso mismo pasó, aunque no con ese volumen, con encuestas como la de Alejandro Moreno, que se suponía era de las más eficientes. En contraste con las demás, en efecto, perdió también credibilidad.
Aunque, hay que decirlo claro, algunas encuestas dieron un paso importante y se afianzaron como metodologías de confianza. Una de ellas, sin duda, la que publicó MetricsMx, para SDPnoticias. Entre las más destacadas, guiándonos por el margen de error, podemos citar a Gobernarte y FactoMétrica, que publica evaluaciones para el periódico de circulación nacional El Heraldo. De hecho, hemos oído hablar más de ellas, máxime porque aplican cuestionarios para medir el grado de desempeño de los gobernadores y gobernadoras de México. Durante estos días, a través de distintas plataformas de información, circularon a la par la percepción del mes de julio. En ambas, eso sí, se empleó casi las mismas preguntas expresas.
¿Cómo calificas el desempeño del gobierno? Esa es la principal pregunta que, además de ello, es donde tomamos el parámetro que nos permite darnos una idea más clara del respaldo ciudadano que cada uno de los mandatarios tiene en su poder. FactoMétrica, por ejemplo, coloca en la primera posición al gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez. Él, tan solo en el mes de julio, obtuvo el 64%. Su gestión, de hecho, llama poderosamente la atención, sobre todo, por la obra e infraestructura que se ha desplegado a lo largo y ancho de ese territorio. En esos tiempos cambiantes que vivimos, a propósito de ello, Chiapas ha sido pionera de la primera Universidad Rosario Castellanos. Precisamente allí, con una partida presupuestal importante, se ha concentrado la edificación de dos centros que darán cabida a miles de hombres y mujeres que se adentraron a la educación superior.
También podemos destacar, de la encuesta de Gobernarte, el trabajo que viene realizando Evelyn Salgado, gobernadora constitucional de Guerrero. Ella, sin ir más lejos, es la mujer mejor evaluada de los gobiernos de Morena. Tiene, en una escala del 1 al 100, 60% de aprobación. Esos buenos resultados las han catapultado, ni más ni menos, a la cuarta posición de los 10 mejores mandatarios del país. Con ese grado de compromiso, en esa lista, podemos aludir el nombre de Clara Brugada, jefa de la Ciudad de México. Su administración, que está en el centro de los reflectores, por lo que significa la gran Metrópoli, sobresale. El desempeño, parte fundamental, se refleja en los números que hemos detallado. Hablamos de que los actores políticos atienden la política de estado y, a su vez, toman buenas decisiones.
Otro estado a considerar, que también figuró en la encuesta de Gobernarte, es el buen desempeño del gobernador de Puebla. Alejandro Armenta, para ser más precisos, tiene 52% de aprobación. Eso significa, en términos políticos, que gobierna con amplia legitimidad. Más de la mitad de la población, ahora que está por cumplir un año al cargo del despacho estatal, confía en el plan de trabajo. Siendo así, ponderamos la importancia que tienen las encuestas, particularmente ahora que se avecina un proceso electoral intermedio. Esos rasgos, que conocemos de pies a cabeza, nos dan una aproximación para empezar a proyectar a los favoritos en la carrera por las 17 gubernaturas.
Y ya que hablamos de procesos electorales, ayer circuló la encuesta de Demoscopia Digital. En esa metodología, que se aplica para divulgar en el diario nacional La Jornada, pone como claro favorito a Saúl Monreal en la carrera por la gubernatura de Zacatecas, eso sí, con el vehículo de participación de Morena. Eso se llama respaldo ciudadano y, de paso, decisiones tomadas de cara al proceso democrático que presenciaremos en 2027.




