Itinerario político
Uno de los preámbulos más difíciles que he escrito es este. Vuelvo a 2008, cuando estudiaba la preparatoria Licenciado Eduardo Ruíz (EPLER) en Uruapan. Recuerdo el miedo que paralizó a la ciudad mientras ardían autos bloqueando las entradas y salidas, y las señales de telefonía desaparecían, también en Apatzingán y Zamora. Estaba sola, sin poder comunicarme con nadie ni regresar a mi pueblo. Cuando la señal volvió, supe por mi papá —que trabajaba cerca de Morelia— que por poco le alcanzaban los granadazos del 15 de septiembre en la capital. Se retiró del centro minutos antes.
Aquel 15 de septiembre marcó un antes y un después para Michoacán. Desde esa noche, nuestro estado carga las consecuencias de una estrategia fallida, la llamada “guerra contra el narco”, que dejó dolor, pérdidas y una herida social profunda.
Durante años, al decir que somos de Michoacán, hemos tenido que enfrentar miradas que reducen nuestra grandeza a episodios de violencia. Muchos medios han preferido contar solo una parte de nuestra historia, ignorando la fuerza cultural, gastronómica, natural, humana y espiritual que hace de nuestro estado el alma de México.
Han pasado 17 años. Y hoy, como mujer michoacana, humanista y comprometida con el bienestar de nuestro pueblo, vuelvo a levantar la voz tras los hechos violentos recientes. Lo hago para convocar a algo que sí nos caracteriza: la unidad real. Porque cuando Michoacán camina unido, nada lo detiene.
El 9 de noviembre, la Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, presentó el Plan Michoacán, una estrategia integral que busca justicia, seguridad, desarrollo y que, sobre todo, honra la memoria del Presidente Municipal de Uruapan, Carlos Manzo. Me sumo a este proyecto porque apuesta por un Michoacán que confía en sus instituciones, que siembra esperanza y que mira hacia un futuro donde la vida digna sea una certeza para todas y todos.
El Plan Michoacán parte de dos grandes pilares: seguridad y bienestar.
1. Seguridad con justicia. Incluye atención a las causas, fortalecimiento de la Guardia Nacional, combate a la corrupción, inteligencia para detener a generadores de violencia y una coordinación operativa reforzada en todo el estado. Es una estrategia que combina presencia, investigación y prevención.
2. Desarrollo económico con bienestar. Impulsa polos de desarrollo, mayor electrificación, conectividad digital, apoyos al campo, derechos laborales para jornaleros y jornaleras, manejo forestal sustentable, turismo, empleo digno y capacitación para miles de jóvenes. Todo ello para que Michoacán sea una tierra donde invertir, producir y prosperar sea la regla y no la excepción.
Y en este esfuerzo, las mujeres somos protagonistas.
La Secretaría de las Mujeres ampliará los Centros LIBRE en los 113 municipios, fortalecerá la Red Nacional de Tejedoras de la Patria —con 10 mil mujeres voluntarias— para impulsar paz comunitaria, prevención de violencias y recuperación de saberes, y en 2026 otorgará 50 mil Créditos a la Palabra para mujeres.
Porque cuando las mujeres construimos paz, construimos futuro.
Lo presentado el domingo es un plan amplio, profundo y vivo, que se fortalecerá con la participación del pueblo. Es una invitación a imaginar un Michoacán donde la seguridad y el bienestar se acompañan mutuamente, donde cada comunidad florece y donde la justicia deja de ser promesa para convertirse en realidad. En Michoacán, las mujeres somos fuerza que sostiene, corazón que acompaña y decisión que transforma. La paz no es un ideal lejano: es la obra diaria que levantamos desde nuestros hogares, nuestras comunidades y nuestros liderazgos.
Somos constructoras de paz cuando defendemos la vida digna, cuando tejemos redes de apoyo, cuando abrimos camino a las nuevas generaciones y cuando elegimos la esperanza sobre el miedo.
Con el Plan Michoacán, avanzamos juntas y juntos hacia un estado más seguro, igualitario y humano. Un Michoacán donde cada mujer y cada hombre vivan con libertad, respeto y oportunidades.
Porque cuando las mujeres construimos paz, Michoacán avanza.




