Pedagogía de la transformación: ecoeducación.

Gerardo A. Herrera Pérez.

Somos agua, somos tierra, somos aire, somos plantas y animales, somos humanos, es decir, somos vida. Hoy se concluye un ciclo en la vida de diversos perfiles de doctorantes, de hombres y mujeres, que se atrevieron a estudiar el doctorado en Ecoeducación. Quienes tienen ahora, el conocimiento de la ecoeducación y la experiencia en investigación cualitativa, la investigación acción y las comunidades de aprendizaje, en donde se construye conocimiento con interdependencia, generosidad, ética, perseverancia, diálogo, justicia cognitiva, inclusión, siempre pensando en la diálogo, la complementariedad en el marco del holismo y lo sistémico.

Los doctorantes continuaran pensando en la importancia de centrar su visión de sostenibilidad y sustentabilidad desde la perspectiva ya no de una política pública de lo etnocéntrico, o de lo antropocéntrico, sino el diseño de una política pública sustentada desde lo ecocéntrico, desde la ecoformación y desde el impulso a una nueva ética, que llamaremos ecoética que respete la vida como eje central de esta realidad ambiental en que vivimos. Es decir, la ecoeducación como eje y riqueza de atender las problemáticas sociales.

En estas tareas de la ecoeducación o la educación para la vida, todos debemos de trabajar, es obvio, no solo el Estado mexicano, sino también todos los actores políticos y sociales, las empresas, los sindicatos, la academia, y todo aquel que este comprometido con la viabilidad de la Madre Tierra. Es decir, el México al que aspiramos y deseamos transformar puede alcanzarse con educación, cultura, investigación, tecnología e innovación, mediante el diseño de políticas públicas que tengan como eje a la vida para que todos los seres vivos estemos protegidos de la rapacidad del modelo económico que vivimos.

Así felicitamos a los recién egresados candidatos a doctores en Ecoeducación: Zenaida Andrade Ortiz, Salatiel Avila Serrato, Guadalupe Barajas González, Antonio Bernal Marín, María del Pilar Estrada Corea, Gerardo Andrés Herrera Pérez, Natalia López González, Medina Medina Silvia, Luz María Pérez Reyes, María del Refugio Ramírez Fernández, Elsa Isabel Rodríguez Rodríguez y Alejandra Rosas Moctezuma.

Así mismo, el reconocimiento de los candidatos a doctores al trabajo, dedicación y empeño en sus disertaciones de los docentes todos ellos doctores Graciela Andrade, Rosario Madrigal y Marla E. Valencia, quienes hicieron de esta generación un semillero que habrá de ejecutar las transformaciones a través de sus comunidades de aprendizaje; gracias al Instituto Universitario de Puebla, campus Morelia.

Terminar un proceso de formación es significativo, haberlo hecho desde la complejidad constituye un adelanto en la manera de ver la realidad y avanzar en su transformación. Conocer los mecanismos epistemológicos, metodológicos, praxeológicos, axiológicos y ontológicos nos anima a reconocer la importancia de seguir preparándonos para este mundo diverso que requiere de ser descolonizado.

Miles de gracias a todos y todas.