Lengua de señas
Antes del 16 de diciembre se tiene previsto el desenlace de la minuta que envió la Cámara de Diputados al Senado de la República en materia electoral. Desde esta perspectiva, ya lo dijimos: los legisladores de la Cámara Alta actuaron con mucha responsabilidad y sin precipitaciones dado que la naturaleza legislativa es, en ese espacio legislativo, una prioridad, pues hay que debatir y analizar, pero también ponerse de acuerdo qué es lo que más le conviene al país.
En ese clima de apertura y flexibilidad Morena y sus aliados- comandados por Ricardo Monreal- han sacado adelante todas las propuestas de reforma constitucional. De esa magnitud se ha garantizado el trabajo legislativo propuesto por el presidente López Obrador porque cuenta con un operador infalible como el coordinador de la fracción mayoritaria que se muestra abierto al diálogo y negociación con todas las fuerzas que integran el pleno.
Optar por la medicación de Ricardo Monreal en el Senado de la República es prácticamente apostarle a salir avante. Pero qué Paradójico: cuando el zacatecano ha tenido que echar adelante sus virtudes para negociar con la oposición en el Senado sus propios detractores en el seno morenista han hecho mutis y ha celebrado una victoria que, en gran medida, fue producto de los buenos oficios del presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta.
Pero qué tal cuando se trata del juego sucesorio adelantado que lo han llamado- sin ningún escrúpulo- desleal. Se equivocan quienes tienen un juicio de esa naturaleza porque sí hay alguien eficiente en ese espacio legislativo es el propio Ricardo Monreal. Él, con efectividad, ha sacado adelante toda la agenda de interés del presidente y, en cambio, no se le ha reconocido esta labor, incluso con el mismo trato que a los demás presidenciables del movimiento. Una injusticia.
Y hay más matices que han pasado por alto para no darle el mismo trato político a Monreal. Qué paradójico: sólo cuando más lo necesitan en el escenario público del poder llega el instante que Ricardo se vuelve el hombre clave para el oficialismo. He ahí las diferencias que existen en el mapa electoral.
Mientras a otros los veneran o alaban en su labor, a otros los segregan. Ésa es la gran indiferencia que hay, aunque parezca repetitivo, pero es la realidad que no podemos ocultar. Luchar contra la adversidad no ha sido sencillo para Monreal, sin embargo, sigue trascendiendo como uno de los perfiles más competitivos y atractivos dentro del partido lopezobradorista, especialmente por su capacidad y habilidad de todos los asuntos.
A propósito, el nombre de Ricardo Monreal vuelve a ser clave para los propios intereses del presidente López Obrador en el momento que llegó la minuta en materia electoral a la Cámara de Senadores que, por cierto, este espacio legislativo sí estudiará y analizará a diferencia del recinto de San Lázaro donde únicamente se avaló en mayoría simple sin haber estudiado ningún punto.
Tuvo que ser el propio Ricardo Monreal luego de estudiar los más de 400 artículos que nutren la minuta para detectar omisiones y errores constitucionales que pueden alterar el orden constitucional sí se avalan así. Por ello, habrá necesariamente modificaciones y será nuevamente el zacatecano la pieza clave del proceso legislativo, sin embargo, consideramos que esta situación- en lo político- debe ser el punto de reconocimiento a su labor como aspirante legítimo en la carrera presidencial.
El presidente esbozó esa postura cuando lo nombró- hace unos meses- como aspirante a competir por la candidatura de manera oficial en la propia mañanera en Palacio Nacional. Coincidencias o no, se dio después de haber sacado adelante el proyecto de Reforma Militar.
Fue algo así como la distinción no sólo a su labor legislativa, sino también histórica como precursor del movimiento lopezobradorista. Sin embargo, lamentablemente llegó el fuego amigo al interior de Morena; lo qué se convirtió en una etapa equitativa se comenzó a diluir cuando Layda Sansores abrió la metralla en contra de Ricardo Monreal.
Hoy, el destino político lograría volver al cauce sí es que hay voluntad desde el oficialismo por reconocer a Ricardo Monreal como aspirante legítimo a la presidencia por Morena. Qué paradójico: el coordinador de los Senadores de la fracción mayoritaria es el hombre más importante porque de él depende el destino o no que puede cargar López Obrador en materia electoral.
En cambio, sí se avala, el presidente cumplirá otro compromiso con la población civil y puede ser, como todos esperamos, la llave de acceso para que el zacatecano entre al mapa presidencial en condiciones igualitarias, es decir, donde su nombre se pronuncie desde Palacio Nacional como lo hacen con Ebrard, Sheinbaum y Adán Augusto.




