Descomplicado
Cualquier sistema partidario enfrenta un desafío enorme con cada proceso electoral. En realidad, los que están más involucrados y bajo la dinámica de participación pueden desempeñar un papel importante. Supongamos que Morena implementó la misma táctica que el expresidente aplicó en su tiempo. Por medio del Consejo Nacional, efectivamente, se conoció con detalle el camino que se tomará para seleccionar a los candidatos. Sabremos quiénes irán en la primera línea alrededor de julio, después de que se realicen las encuestas de opinión pública. Ya mencionamos eso, y ahora, dada la situación tensa, dependerá en gran medida del trabajo territorial que cada uno de los protagonistas lleve a cabo. Algunos de ellos han logrado organizar foros de participación y asambleas.
El simple hecho de seguir un proceso así nos revela mucha información ahora que las piezas de ajedrez se están moviendo con estrategia. Por lo tanto, debemos destacar que en la encuesta final de Morena habrá una predominancia significativa de mujeres. Tengo en mente que la presidenta dijo que el número de mujeres abanderadas ocupando posiciones de elección popular será inmenso para lo que está por venir. Primero que nada: la consigna que llevó a la mandataria al Palacio Nacional sigue resonando con fuerza. De hecho, la ley es muy explícita en afirmar que se debe garantizar el equilibrio de género. Estamos de acuerdo con que se disputarán 17 gubernaturas. Para equilibrar de manera exacta cada una de las posiciones, es evidente que hay que inclinar la balanza hacia un lado. Si esto es cierto, lo cual parece muy razonable, en las boletas aparecerán ocho hombres y nueve mujeres.
Las dirigencias nacionales de los partidos que conforman la coalición tendrán como tarea preparar las condiciones, es decir, el procedimiento para determinar a los representantes. Se ha informado que Morena se aliará con el Verde y el PT en la mayoría de los enclaves. Las circunstancias nos han revelado que San Luis Potosí se presentará solo con la estructura del PVEM. Los demás casos, que se resolverán por consenso o por cuestionarios, nos permiten prever lo que puede suceder. Es indiscutible que muchos querrán participar. De hecho, se tratará de una lista muy grande de aspirantes que asistirán a la cita previa al registro. A pesar de que representará un verdadero dilema desbloquear algunas áreas territoriales, tenemos conocimiento de que la dirigencia nacional de Morena está organizando algo parecido a incentivos o premios de consolación como el que se realizó en las llamadas corcholatas.
Y dado que la presencia de hombres y mujeres en el mosaico preelectoral es cada vez más notoria, lo que debemos asumir, al menos según el juicio de una cantidad considerable de encuestas, es ser capaces de hacer un balance sobre quiénes tienen la oportunidad de llegar a la candidatura en Morena. Es altamente importante, por ejemplo, que cada una de las entidades comience a identificar a los actores principales para ir equilibrando el ambiente, que ya está muy agitado en muchos lugares, especialmente debido al fuego amigo y la guerra sucia, que siempre abren pequeños frentes y resquicios. Todo eso, por supuesto, requiere que los líderes de los partidos actúen con rapidez, enfocándose principalmente en los detalles que siempre surgen y que pueden estar plagados de incertidumbres e incógnitas.
La propuesta de designar coordinadores de la defensa del voto a mediados de año propiciará que las estructuras se unifiquen y, al mismo tiempo, permitirá contar con un periodo completo para organizarse y trabajar a nivel territorial. En realidad, el tiempo es demasiado valioso para perderlo. Así, las alternativas para la izquierda, justo ahora que los números son evidentes, nos presentan una lista que, si se materializan esas tendencias, confirmará con gran lógica y razón nuestras proyecciones.
Aunque esto puede variar por múltiples motivos, sentimos que las metodologías confirman en su mayoría el preludio que hemos realizado, siempre utilizando encuestas de prestigio como guía. Por lo tanto, en este punto, estamos completamente convencidos de eso. En ese orden, considerando la importancia y la utilidad de los porcentajes, podemos afirmar que este podría ser el proyecto de Morena para las elecciones intermedias de 2027 debido a la ventaja que han ido ganando en la carrera interna.
En Baja California, por ejemplo, Julieta Ramírez luce imparable; en Baja California Sur la balanza se inclina a favor de Milena Quiroga; en Sinaloa, uno de los estados de mayor efervescencia, todo apunta a la senadora Imelda Castro; para Nayarit, que revalidará el triunfo, los planetas se han alineado a la causa de Héctor Santana; eso mismo ocurre en Querétaro, donde Santiago Nieto luce imparable; en Aguascalientes, una vez más, repetiría Nora Ruvalcaba; para Colima todo cuadra a la imagen de Rosi Bayardo; en Guerrero, pese al tema de nepotismo, Félix Salgado es inmensamente el preferido del grueso de la población; en Campeche, sobra decir, Pablo Gutiérrez se perfila, lo propio que Gino Segura en Quintana Roo; sirva de ejemplo el caso Tlaxcala, en la que la legisladora Ana Lilia Rivera acumula una ventaja de dos a uno en cualquier escenario; eso mismo pasa en San Luís Potosí con Rosa Icela Rodríguez, titular de Gobernación; y qué decir de Nuevo León, donde ha tenido una importancia sustancial el anuncio que hizo Tatiana Clouthier de ir en busca de la gubernatura. Ella, sin ir más lejos, domina el ejercicio interno con una distancia muy holgada; lo mismo acontece en Chihuahua, en la que es muy probable que sea un hombre quien abandere la coalición. Siendo así, el mejor posicionado es Cruz Pérez, el alcalde de Ciudad Juárez. Al medir esa proporción de la que hablamos, también dos varones apuntalan los enclaves de Zacatecas y Michoacán.
Todos ellos y ellas, por el porcentaje que les favorece en las encuestas, pueden sentirse protagonistas o, de plano, casi casi coordinadores de la defensa del voto en Morena.




