Némesis
Líderes mundiales por la Paz.
La fundación El Sol, llevó a cabo de manera presencial y digital el Segundo Pre-Congreso Internacional Líderes Mundiales por la Paz, “Una sociedad civil activa y participativa hacia una cultura de Paz”, con la participación de embajadores líderes mundiales por la Paz de diversos países de los cinco continentes del Mundo.
Para la América Latina y el Cariba y otros países del mundo, participaron embajadores de: México, Colombia, Argentina, Venezuela, Senegal, España, Angola, Haiti, Nigeria, Sinhapur, Filipinas, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Perú, USA, Tunquía, Pakistán, Italia, Brasil, Australia, Ecuador.
El Pre-Congreso permite compartir saberes y conocimientos, relacionados con la Paz que se desarrollan en diferentes países, por ello, los temas abordados resignifican el valor del trabajo que realiza la Fundación El Sol presidida por la doctora Sol Mary Valencia y un equipo de personas con experiencia y conciencia de Paz.
Entre los temas abordados significativos: Visiones y perspectiva sobre la Paz; Acciones en o cotidiano para la Paz; Cooperación internacional para la Paz; Mujeres exitosas para la Paz; Historia de los conflictos y sus impedimentos para la Paz; Altruismo para la Paz; Protección de la primera infancia para la Paz; Nuevas fronteras para la Paz; Reflexiones para construir el futuro y gobiernos de Paz; Literatura para la Paz; La no violencia para la Paz; La cultura es Paz; Recetas para la Paz poblaciones y géneros: Jóvenes y juventudes para la Paz; así como Espiritualidad para la Paz.
A los embajadores líderes mundiales por la Paz de la Sede México, se les solicitó por parte de las autoridades de la Fundación El Sol, abordaran los temas relacionados con: “La cultura es paz” y “Contexto social territorial”, abordados por Sergio Omar García y Gerardo Andrés Herrera.
En la disertación del Embajador líder mundial por la Paz, Gerardo A. Herrera Pérez, disertó sobre las cuestiones del contexto: en ello, mencionó el modelo económico que vivimos, la globalización, el mercado y el hedonismo, así como el patriarcado, destacando la visión de ideologías: misóginas, machistas, clasistas, racistas, xenófobas y homófobas, entre otras, las crisis que vivimos actualmente entre ellas, la medio ambiental, social, mental, de salud, educativa, financiera y del miedo ante el crimen organizado.
Por otro lado, enfatizo la importancia de trabajar en un modelo que permita arribar a la Paz social y convivencia, tocando acciones de cohesión social para fortalecer la confianza, la identidad o pertenencia, los valores de comunalidad, pero, además, la convivencia que debe transitar a la fraternidad y a la participación social.
Desde lo individual expresó, se debe trabajar con los seres humanos en sus mandatos sociales, primero en crear conciencia antropológica para entender sus contradicción y violencias vividas, en lo ambiental para cuidar sostenidamente de esta y la próxima generación, además de una conciencia espiritual que incluya la fe, la esperanza, la humildad y la caridad, y finalmente una conciencia construida para la Paz social y convivencia.
En este sentido se hace necesario trabajar desde la educación básica con los cuatro pilares de la educación de conformidad lo expresa la UNESCO, aprender a aprender, aprender a ser, aprender a hacer, aprender a convivir, todos ellos, en un aspecto teolológico, el fin de la educación, el fin de la vida, generar la transformación para la transcedencia humana, para el reconocimiento de la planetariedad del ser humano, para recuperar el sentido de la paz y la convivencia social. De ahí la importancia de atender la inteligencia emocional.
Por otro lado, se requiere de impulsar un movimiento planetario que nos permita transitar por caminos comunes, pero bajo enfoques pluriversos y no solo universales; trabajar sin enfoques binarios, sino diversos: social, cultural y sexual, que nos permite obtener el reconocimiento social a partir de quienes somos en la condición humana en la que estemos y no solo por la condición del consumo.
Para ello, requerimos de la trasmodernidad, es decir una nueva sociedad que tenga nuevas prácticas de consumo, nuevas interacciones o comunicación en base a valores, principios y virtudes sociales; un modelos ontológico y epistemológico recuperado del transfeminismo, es decir de la metodología de la teoría del feminismo que nos ayude a trabajar con dicho enfoque tanto para mujeres como para hombres, en este devenir de un nuevo hombre y un nueva mujer, es decir la nueva sociedad a la que aspiramos en condiciones de igualdad en voz, valor y poder, en justicia social, en redistribuir mejor la riqueza social, la representación de los grupos en condiciones de vulnerabilidad, así como de reconocimiento, a personas y grupos sociales que han estado excluidos históricamente.
Todo ello se tendrá que hacer, a partir de trabajar en nuevos marcos ideológicos que permitan ir construyendo una realidad social con mandatos de igualdad, pero no de androcentrismo, no de sometimientos y control del cuerpo, sino de convivencia y Paz social, donde el diálogo se de entre iguales, se de en complementariedad, en ecología de saberes, en donde exista la alteridad, la intercomunicación, la tolerancia y se genere respeto.
Construir la Paz, es un ejercicio dinámico, dialógico, que genera nuevas interacciones para la construcción de nuevos mandatos no colonizantes, no controladores, así, a construir la realidad de lo posible.




