OBSERVADOR CIUDADANO

¡LLEGÓ LA HORA DEL CAMBIO!

Enrique Bautista Villegas

 

La amplitud del triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del día de ayer abrieron un espacio inédito en el la historia electoral mexicana. Indujeron, entre otras cosas, al candidato del partido gobernante José Antonio Meade, a salir apenas pasadas las ocho de la noche a reconocer el triunfo del morenista y a desearle el mejor de los éxitos en su función como presidente de los mexicanos. La rapidez en la manifestación de Meade, además, seguramente incidió en el discurso de Ricardo Anaya Cortés, candidato de la coalición “Por México al Frente”, que también reconoció el triunfo de Lopez Obrador, tan solo unos minutos después.

Estos hechos, que parecerían menores en cualquier país que se precie de ser democrático y respetuoso de las instituciones electorales, en México constituye un logro de la mayor trascendencia, dado que si bien nuestro sistema electoral en la Ley se presenta como tal, en los hechos  hasta ahora había sido en buena medida una mera simulación. Para muestra, imposible olvidar las elecciones presidenciales de 1988 y 2006, o las del Estado de México de hace apenas una año.

En este contexto, la aceptación incondicional de los resultados por parte de los candidatos que contendieron con López Obrador, la votación arrolladora a su favor, el discurso reconciliatorio y de invitación a la unidad nacional, el reconocimiento a la conducta del Presidente Peña Nieto frente al proceso electoral, constituyen un elixir que inyecta vida y esperanza a la incipiente democracia mexicana.  Esta cadena de incidentes generaron de inmediato un ambiente de tranquilidad social y optimismo en el país, que garantizará seguramente estabilidad económica en las siguientes semanas y meses, y permitirá una transición pacífica hacia el gobierno que habrá de encabezar el gobierno de la República a partir del próximo 1o de diciembre.

Un logro adicional de Lopez Obrador lo constituye la obtención de la mayoría absoluta en el Congreso de la Unión por de los candidatos de la coalición “Juntos Haremos Historia”. Este hecho permitirá impulsar las reformas legislativas y eventualmente constitucionales para asegurar el diseño, construcción, e implementación de las políticas públicas y acciones de gobierno que darán el rumbo al país que comprometió con los ciudadanos.

Otro logro importantísimo de Morena y sus aliados en la elección del día de ayer lo constituye el haber ganado seis de las nueve elecciones para gobernador en las entidades que renovaron esas posiciones; si bien se esperaba el triunfo electoral de la coalición “Por México al Frente”, en la CDMX, Morelos, Tabasco y Chiapas, había reservas de que lo mismo sucediera en Puebla y Veracruz, entidades que fueron ganadas con holgura suficiente como para poner en duda el resultado.

El carro casi completo que se llevan López Obrador y sus candidatos aliados en otras elecciones, solo puede ser explicado por el hartazgo de la mayoría de la población mexicana frente a décadas de gobiernos arbitrarios y de favoritismo hacia minorías privilegiadas encabezadas por los partidos tradicionales que poco a poco fueron erosionando: los tejidos sociales, el equilibrio en la distribución de la riqueza, la paz social, la seguridad, la aplicación de la Ley y la justicia, entre muchos otros factores.

El reto por delante para quienes habrán de asumir el cambio, particularmente para Andrés Manuel López Obrador, es titánico. Solo con la participación y la exigencia de la mayoría de los mexicanos será posible alcanzarlo.

¡No dejemos pasar esta enorme oportunidad de trascender como nación y construir un futuro promisorio para México!