VISITA DE AMLO A TRUMP ¿QUÉ TAN RECOMENDABLE?

El Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció hace unos días que en fecha próxima se encontrará en visita de Estado en Washington con su homólogo estadounidense, Donald Trump, con el objetivo de marcar el inicio del nuevo acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Así mismo expresó su deseo de que en esa reunión esté presente el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau; este por su parte no ha confirmado su intención de asistir a dicha reunión. Habrá que saber si el presidente estadounidense siquiera lo invitó.

El anuncio de López Obrador ha sido recibido con preocupación por analistas políticos y especialistas en temas internacionales de todos los colores. La gran mayoría coincide en que visitar al vecino país cuando las campañas políticas para la elección presidencial del mes de noviembre próximo han iniciado ya, resultaría riesgoso, pues el hecho pudiera interpretarse como una señal de que el gobierno de México buscaría respaldar las aspiraciones reeleccionistas de Donald Trump. 

López Obrador ha insistido en su posición de ser respetuoso de los procesos electorales de cualquier otra nación. Y aunque ha señalado que su visita programada a Washington tiene el único y exclusivo propósito de dar el banderazo de inicio al TEMEC con los mandatarios de Canadá y Estados Unidos, no se debe pasar por alto aquella célebre frase atribuida a don Jesús Reyes Heroles, de que “en política la forma es fondo”.

Y es que a los ojos de los analistas estadounidenses la opinión es coincidente con la de los analistas mexicanos, por lo que la visita del mandatario mexicano sería vista con molestia por los simpatizantes y miembros del Partido Demócrata, y en particular por su candidato a la Presidencia, el exvicepresidente Joe Biden. 

No puede ignorarse que si hoy fueran las elecciones Biden le ganaría la contienda electoral a Trump por un margen de alrededor de 10%. Ante ese escenario, la conclusión es que no es recomendable una reunión pública con el actual ocupante de la Casa Blanca hasta una vez que hayan pasado las elecciones del mes de noviembre. 

Como bien se sabe Trump gusta de aprovechar cualquier circunstancia para lograr sus objetivos, no importándole si en ese propósito se lleva entre las patas a su amigos o colaboradores más cercanos. Y hoy la prioridad de Trump es remontar la ventaja que Joe Biden, su contrincante electoral que le lleva una ventaja por amplio margen, y no precisamente quedar bien con su homólogo mexicano. 

Propios y extraños reconocen en nuestro país el olfato político del Presidente López Obrador, pero no se debe pasar por alto que una cosa es la política en México y entre mexicanos, y otra muy diferente la política en Estados Unidos y entre estadounidenses, donde López Obrador es desconocido. 

Ante esta realidad la mejor apuesta del mandatario mexicano es no dejar una decisión de esta naturaleza a la buena fortuna o a su olfato político, por más agudo que este sea, sino actuar a partir de un análisis frio de la realidad, y dejarse aconsejar por los especialistas en las relaciones entre los dos países.