Hablando en serio
La luz que no aparece
Tan oscuros y cargados de presagio como los vientos que amontonan nubarrones antes de la tormenta que nadie desea, así se alzan hoy los dichos, los memes, las burlas que recorren el aire: son las aguas procelosas del proceso electoral de 2027, que ya se agitan y golpean con fuerza, derribando nombres antes de que el sol de la jornada llegue. Aspirantes que dicen prestos a "sacrificarse" por el pueblo —desde presidencias municipales, curules, escaños del Senado hasta las suplencias que pocos, y ni tan pocos— caen uno a uno, antes de que la urna les abra su puerta.
El seis de junio de 2027 es la fecha marcada: entonces se renovarán quinientos diputados federales y diecisiete gubernaturas —más de la mitad de la patria, la mitad de su piel y su destino—. Dos grandes bloques parten el horizonte, como dos montañas que se miran sin hablar. Pero ninguno avanza ligero: cada fuerza lleva su propio peso, su sombra, sus heridas sin cerrar. No hay marcha que no pese, ni paso que no deje huella; y el pueblo, que mira desde abajo, espera ver si de tanta tormenta nace luz o solo lluvia que inunda y no limpia.
Porque no basta con alzar la voz ni con mostrar la espada: lo que la tierra pide es semilla, no ruido. Vengan los días, pasen las tormentas, pero que al final de todo —cuando el polvo se asiente y el viento se calme— quede claro: no son los puestos lo que salva, sino las manos que los ocupan, el corazón que los guía, la verdad que no se dobla. La patria no se hereda con títulos, se gana cada amanecer, sirviéndola sin esperar aplausos, amándola sin pedir recompensa. Esa es la luz que buscamos.--oOo--




