De frente y de perfil
Una de las actividades que más me agradan de nuestro movimiento es cuando nos reunimos mujeres de todo el país que creemos, confiamos, pensamos y actuamos conforme a los principios que nos ha inculcado la Cuarta Transformación.
Este fin de semana se llevó a cabo el Octavo Congreso Nacional de Mujeres Morena República, organización que celebra 10 años desde su primera reunión. Estuvimos presentes la presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, Laura Itzel Castillo Juárez; la convocante Lupita Juárez Hernández; la diputada federal Irma Juan Carlos; y, del estado de Michoacán, las maestras Graciela Andrade, Oralia, Mireya y Carmen Aguilar, Tere y Cecilia Ortega, y una servidora, además de representantes de otros 24 estados y, desde luego, de Mujeres Morena República en el exterior.
Entre risas, recuerdos, reflexiones e incluso lágrimas, coincidimos en que nuestra lucha es profunda; solo quienes hemos logrado mantenernos, resistir, enfrentar y continuar desde la fundación de nuestro movimiento sabemos la dimensión de la lucha feminista desde este lado de la transformación.
Claro que reconocemos los avances; el mayor de ellos, lograr tener a una presidenta de la República Mexicana, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo. Sin embargo, los retos aún subsisten y nos corresponde a quienes en su momento fuimos relevo generacional continuar con el legado, para invitar a más niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres en general a seguir participando en la lucha política por la igualdad sustantiva en nuestro país.
También tuvimos la oportunidad de reunirnos con el gobernador del estado de Oaxaca, el ingeniero Salomón Jara Cruz, a quien pude manifestarle el deseo de muchas mujeres de que en esas casas que antes eran habitadas por el gobernador y ahora pertenecen al pueblo, no solo haya retratos o cuadros de gobernadores hombres, al menos hasta este 2026. Nuestra lucha es incansable, inagotable y llena de vitalidad para que ninguna mujer más atraviese discriminación, violencia o rechazo por ser mujer joven, indígena, con alguna discapacidad, migrante, de las poblaciones de la diversidad sexual o por el simple hecho de ser mujer; y para expresar que, con esta Cuarta Transformación, viene una nueva era para todas nosotras, donde construiremos una nueva historia al lado de nuestra presidenta. Habremos de ver cuadros y retratos con nuestros rostros colgados en esas paredes; habremos de ver rostros pintados en nuevos murales, porque la historia ahora tiene rostro de mujer también.
Andrés Manuel sembró la semilla del humanismo mexicano, legado que continúa la presidenta de nuestro país, semilla misma que como mujeres nos toca continuar, esforzándonos por lograr una cultura de paz en todo el territorio nacional.
Como #HumanistaMichoacana sé que este momento histórico nos exige asumir responsabilidades. No me voy a quedar atrás. Todos los días trabajo por el bienestar de las mayorías, con la convicción de que Michoacán puede y merece más justicia, más oportunidades y más dignidad.




