Libre expresión
He tenido la oportunidad de participar en diversos proyectos derivados del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, donde hemos abordado temas de seguridad, pueblos originarios, deporte y, definitivamente, uno fundamental: el sistema público de salud.
Nuestro estado, desde 2020, según datos de la propia Secretaría de Salud, ha enfrentado múltiples desafíos en materia de salud, entre los cuales destacan: infecciones respiratorias agudas; infecciones intestinales; infección de vías urinarias; COVID-19; úlceras, gastritis y duodenitis; intoxicación por picadura de alacrán; vulvovaginitis; conjuntivitis; otitis media aguda; obesidad; hipertensión arterial; gingivitis y enfermedad periodontal; diabetes mellitus tipo II; candidiasis urogenital; dengue no grave; insuficiencia venosa periférica; lesiones por arma de fuego y punzocortantes; depresión; asma y mordeduras por perro, entre otras.
Mientras trabajamos por contar con datos más recientes y actualizados, es fundamental que todas las personas sean atendidas con calidad y dignidad, sin importar de dónde provienen.
En ese sentido, ya se anunció la construcción de dos hospitales de gran impacto: uno en Zacapu y otro en Morelia, en la conocida colonia Villas del Pedregal. La semana pasada tuve la oportunidad de acompañar en su visita a nuestro estado al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, al Titular del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada del IMSS Michoacán, Miguel Ángel Van-Dick Puga, y al Director de Operación y Evaluación del IMSS, Javier Guerrero García.
Siempre he dicho que el éxito de un proyecto gubernamental no radica en quién lo presenta, sino en cómo se trabaja. Y en este proceso he sido testigo de la organización y compromiso con los que se implementan estas obras: primero está la definición del terreno, luego el presupuesto —dos aspectos que ya están superados— y el tercer ingrediente es la planeación y la participación activa de la ciudadanía.
La integración de los consejos ciudadanos es fundamental, pues se componen de personas que observarán y acompañarán el desarrollo de cada etapa del proyecto. Pero aún más, es inspirador ver cómo estos esfuerzos impulsan el bienestar de las familias: desde guarderías que apoyan a la niñez, programas de prevención de adicciones y salud mental para la juventud, y centros de atención y esparcimiento para adultos mayores.
La transformación también se construye con infraestructura de salud, con coordinación entre instituciones, con presencia permanente en el territorio y con un presupuesto histórico para este rubro. Como senadora de la República, reitero mi compromiso de seguir acompañando desde el Senado los procesos que fortalezcan el derecho a la salud de las y los michoacanos.
Sin duda alguna, nuestra Presidenta ha pensado en todo y, aunque antes parecía utópico, gracias a la 4T nos acercamos cada vez más a estándares internacionales de mejor calidad en el sistema de salud pública.
Gracias, Presidenta, por ver en Michoacán una oportunidad de vida distinta.




