Teléfono rojo
El próximo dos de febrero de la presente anualidad, se conmemora el “Día Mundial de los Humedales”, y en esta ocasión, las acciones para dicho evento se realizan de manera coordinada entre los tres estructuras de gobierno, así como la academia, colonos, ejidatarios y, estudiantes, encabezadas por la sociedad civil a través de la Asociación Civil Protección y Defensa de las áreas Verdes y los Humedales, en el Parque Urbano Ecológico de Uruapan “San Francisco de Asís” a las 8:30 de la mañana; espacio que ha permitido renombrar este evento como “La vida entrelazada: los humedales y las personas”, cuidar, nutrir y apoyar.
La importancia de su conmemoración se encuentra vinculada con los seres vivos y su posibilidad de existencia; los humedales son ecosistemas en los que el agua es el principal factor que controla el entorno de los seres vivos y se encuentra asociada al mismo. En diversos espacios me he pronunciado por la importancia de no seguir afectando los humedales y el cuidado ético del agua, insisto, en seguir trabajando en la instrumentación del documento ético de la Carta de la Tierra, la Paz Ambiental, el Pensamiento Crítico, así como la Racionalidad Ambiental y desde luego haciendo cumplir los marcos normativos y el diseño de política pública.
De esta manera confirmamos que los humedales constituyen uno de los ecosistemas más importantes de Pachamama (Tierra), indispensables para los seres humanos, las plantas y los animales. Los humedales a través de la biodiversidad permiten escenarios para la salud humana, sus alimentos, en ocasiones el transporte y diversas actividades económicas que generan empleo ingreso, como la pesca o bien el turismo
A pesar de estos grandes beneficios, los humedales son unos de los ecosistemas que sufren mayor deterioro, pérdida y degradación, y se prevé que esta tendencia negativa continúe como consecuencia del rápido crecimiento de la población, la producción y el consumo insostenible, el desarrollo tecnológico y el cambio climático.
Por otro lado, la Organizaciones de Naciones Unidas la ONU, nos alerta sobre los problemas que viven los humedales en el mundo con una pérdida del 35% en los últimos 50 años; es decir, las alertas y los focos rojos nos dicen que los humedales son nuestro ecosistema más amenazado, desapareciendo tres veces más rápido que los bosques, que son fuente de recarga de mantos friáticos.
Desafortunadamente la falta de información y formación a la población, la pobreza, precariedad y otras causas sistémicas, hacen que las actividades humanas provoquen la pérdida de humedales al ser utilizados como drenajes, o bien rellenos para la agricultura o la construcción de desarrollos urbanos, incluidos los llamados paracaidistas que perciben los humedales como terrenos baldíos, pero igualmente los problemas de contaminación, pesca sin control que sobreexplota los recursos, especies invasoras como lo que sucede en el mítico Lago de Pátzcuaro o bien en la Presa de Infiernillo y desde luego el impacto más agudo, el cambio climático, cuyos compromisos se encuentran lejos de cumplirse en la Agenda 2030 de la ONU.Por ello, en esta conmemoración del próximo dos de febrero en el Parque Urbano Ecológico de Uruapan, las y los participantes, instituciones, academia, población, se comprometerán a ver los humedales como fuentes de vida, empleos, ingresos y servicios ecosistémicos esenciales. Así, mi compromiso es hoy, como lo es el de Pedro Castañeda Cantú, Guadalupe Geraldine García, José Pérez Villareal, el maestro Juan Madrigal y un gran número de personas interesadas en el cuidado y protección de los humedales, por ello, se constituye como un reto clave para cambiar la mentalidad de la gente y alentar a los tomadores de decisiones y a las comunidades a valorar los humedales para el proyecto de vida sostenible




