Descomplicado
En el marco de una de las más agresivas embestidas mediáticas del ya muy próximo Presidente de EEUU y sus personeros, contra el Gobierno de México y las fuerzas de la 4T con los temas migratorio y comercial, se agrega en los últimos días el manejo amarillista del New York Times sobre acciones del crimen organizado en Sinaloa a lo que está respondiendo la Presidenta con la firmeza y claridad que la distinguen y al mismo tiempo, siguiendo la propia agenda de México, está convocando a la ciudadanía a participar en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 (PND).
Se juntan así lo urgente con lo importante y se ha de aceptar que ambos forman parte del escenario en el que ha de marchar la nueva etapa de la Cuarta Transformación iniciada en 2018.
En los tiempos anteriores, cualquiera de los gobiernos derechistas de México sometidos a Washington ya hubiera suscrito lo que se le impusiera, basta recordar que aún sin ser elegido Trump, el gobierno de Peña lo trató como un vasallo a su soberano.
Hoy, son otros tiempos. Si Biden violentó la soberanía de México secuestrando al Mayo Zambada sin mediar comunicación alguna con el Gobierno Mexicano y provocando enfrentamientos sangrientos entre los grupos criminales que pelean la plaza en Sinaloa, lo que diga ahora el New York Times sin mencionar ese acto ilegal de provocación de EEUU, se evidencia como parte de la campaña mediática que pretende demostrar el carácter “terrorista” de los cárteles y justificar así su persecución en territorio mexicano por fuerzas armadas norteamericanas. Justo lo que han pedido los dirigentes del PAN. La alianza imperial y la derecha en México no es nueva, viene del siglo XIX.
En el escenario estratégico del sexenio iniciado por la Presidenta Claudia el 1 de octubre de 2024, las provocaciones señaladas se presentan en una nueva realidad en la que no puede haber confusiones:
Dicho lo anterior, más del 70% de la población mexicana que apoya a la Presidenta Claudia se apresta a participar en lo más importante: trazar el PND como destino de la nación para este sexenio, habiendo avanzado ya en ello durante la campaña presidencial cuando ella misma asumió 100 compromisos fundamentales además de los proyectos que se acordaron ya con las gobernadoras y gobernadores en cada entidad. Las consultas ciudadanas para el PND en todo el país tendrán también un resultado político de la mayor importancia: cohesionar, comprometer y dirigir la voluntad de las mayorías con la Presidenta en este segundo piso de la 4T.




