Filosofía sin escrúpulos
El problema de los feminicidios se ha querido exacerbar en México en los últimos días, sin tomar en cuenta los datos presentados a nivel oficial sobre la disminución de crímenes en el país. Hay acusaciones incluso contra los gobiernos en cuyos estados se producen esos crímenes, sin tomar en cuenta el contexto, lo que se creó en esos entornos en años anteriores y un hecho que es importante destacar, que muchos de esos feminicidios por lo general surgen en el hogar o en relaciones personales, en las que desde luego la autoridad no puede intervenir porque ignora las actitudes de las parejas. Ese trato, el del feminicidio fue un caso muy ligado al carácter interno y se vio en situaciones tales como la violación de niñas durante la pandemia, cuando toda la familia estaba reunida y se daban esas circunstancias. Pese a lo cual se han generado algunas acusaciones a gobiernos. como el de Morelos, Margarita González Saravia, que más bien aparecen como injusticias porque alguna parte de esos crímenes se dan en el interior de los hogares o en relaciones personales de matrimonio, amantes o novios, que están enfrentados.
MUCHOS FEMINICIDIOS SE COMETEN EN EL ENTORNO FAMILIAR
El caso de los feminicidios es evidente cuando la agresión viene de afuera, de un asesino como fue el caso de quien mató a la española Claudia Tacoronte Aguilera. O de alguien que recibió pago para realizar el crimen como sucedió recientemente con una joven del norte asesinada por unos contratados en la CDMX, cuando ella se dirigía al aeropuerto. Pero en el entorno personal directo o familiar, la situación es más compleja porque lo que entra en juego es la forma de ser del agresor y la forma como exhibe sus reacciones. La gran mayoría de las mujeres que están en resguardo por amenazas, éstas vienen de sus ex maridos o amantes. Se llega a la conclusión de que dentro de la lucha contra estos crímenes, está la formación humanística más recalcada en las escuelas y universidades, para destacar el valor de la vida humana.
HAY HOMBRES QUE NO AMAN A LAS MUJERES, PERO MUJERES TAMBIÉN
Es clásica la obra de Stieg Larsson llamada precisamente Los hombres que no amaban a las mujeres (Planeta mexicano 2008, bajo el sello de Editorial Destino) aunque da la circunstancia de que muchos de los feminicidas lo hicieron porque creían amar a esas mujeres que agredieron, porque ellas los abandonaron. El abandono en muchos casos llevó a ese desenlace. Pero los feminicidios no solo lo cometen hombres, también las mujeres. En la obra del escritor sueco que murió aún en juventud, cuando estaba escribiendo su cuarto tomo, los datos giran en torno a hombres claramente enfrentados a las mujeres. La obra dio para tres películas en las que aparecen los dos protagonistas de la serie Lisbeth Salander y el periodista Mikael Blomkvist, representado éste por Daniel Craig el ex James Bond inglés. Larsson profundiza a lo largo de 2 mil 500 páginas en tres tomos, en el odio que puede incubar un hombre o muchos contra una mujer para quitarle lo más preciado, su vida. Era un luchador social, incluso estuvo en El Salvador durante su lucha allá por los 80 del siglo pasado. Y murió sorpresivamente en el 2004.




