Al derecho y al revés
Los peligros del poder es que no avizoran lo que puede pasar. Y mucho menos dan a la
imaginación una cárcel. Últimamente en México y desde luego en muchas partes del
mundo, los antes poderosos a diferentes niveles, están acusados y ya pernoctan en las
cárceles. Aquí tenemos a un ex jefe de seguridad en este momento, asilado en una cárcel,
arrebatado desde Paraguay a rendir cuentas. Se trata de Hernán Bermúdez, ex jefe de
Seguridad Pública en Tabasco. Pero el poder que se ejerce no es solo en un puesto público.
Está el poder de la fuerza, del dinero del crimen. Y ese ejemplo lo podemos ver en este
momento al que hizo desastre y medio en sus actividades y ahora reposa en una cárcel de
Estados Unidos en un cuartito sin ventanas de unos cuantos metros cuadrados, quizá sin
nada que lo distraiga. Se trata de Rafael Caro Quintero. Hay cierta vinculación desde luego
en sus actividades porque Bermúdez también le entró al llamado crimen organizado y esa
es la causa de su detención.
¿Cuál será el futuro de Trump y de Netanyahu?
En los seis años que duró la Segunda Guerra Mundial, Hitler y todos sus adláteres no
imaginaban cual iba a ser su fin. Ya sabemos que muchos, entre ellos Hitler, se suicidaron y
otros fueron juzgados en Nuremberg y llevados a una sentencia final. En este momento en
los que se plantean o plantearon actuaciones definitivas hasta en el modo de hablar, uno
que se ha librado de una condena, aunque no de su enfermedad mortal es Joe Biden. El
merecía ser juzgado por todo el dinero que envió a Netanyahu para asesinar niños. Pero hay
dos que tendrán que ser juzgados inevitablemente por lo que está pasando en Gaza y si no
es así, pasado el tiempo no tendrá su vida la tranquilidad de un retiro. Suele pasar y sucedió
con Pinochet que vivió hasta el final normal de sus días, sin que nada lo enjuiciara por sus
crímenes. Pero los tiempos han cambiado, y la acusación contra el israelí ya es mundial y de
Trump ahí se puede dar ¿Podrá alguno de ellos soñar con la tranquilidad de un retiro, la vida
de un reconocido por los demás y la alegría de los nietos? Como dirían los albureros: está
pelón.
En el cono sur no andan tan ajenos de poderosos en el fango
En en el Cono Sur los ejemplos notorios cercanos y actuales, están con Álvaro Uribe en
Colombia y Jair Bolsonaro en Brasil. Ambos ejercieron el poder ilimitado del que sabe que
no hay límite cuando se está en la silla. En estos casos la ley es otra cómplice del poder y
obra a partir de juristas y de jueces para bajar la posible pena de Uribe en el caso Colombia.
Y Bolsonaro todavía en cárcel domiciliaria y ahora en un hospital, en espera de una
sentencia que puede estancarse en los 25 años. En México, hay varios gobernadores, sobre
todo de Tamaulipas y ahora el más cercano de Nayarit, con la carga de sentencias que los
alejan más del recuerdo de aquella silla del poder. Y en esas complejidades del crimen y del
abuso del poder solo mencionaré a aquel famoso creador de narraciones satíricas y dibujos
humorísticos, el estadounidense James Thurber, que además escribía cuentos breves, uno
de ellos El misterio de los crímenes de Macbeth (Los policíacos involuntarios Editorial Arte y
literatura 1981). A partir de su humorismo, un narrador discute con una gringa las dificultades
que pone Shakespeare para señalar al culpable y entre ambos van eliminando culpables e
incluso llegan a las tres brujas como personajes ocultos que esconden al verdadero criminal,
para tratar de eliminar la culpabilidad de Macbeth. Así se mueven en la realidad algunos de
los mencionados arriba.




