LIBRE EXPRESIÓN…

Por: Carlos Alberto Monge Montaño.

 ¿Más deuda para cerrar el 2018?

 “Las deudas son como cualquier otra trampa en la que es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir”… George Bernard Shaw (1856 – 1950) Escritor irlandés.

 

Desde que el poder Legislativo le aprueba al Ejecutivo un presupuesto deficitario los conflictos por la ausencia de recursos para cerrar el año, son inevitables, como lo han sido de cuando menos tres lustros a la fecha.

En cifras que se antojan bastante moderadas, el propio secretario de Finanzas, Carlos Maldonado Mendoza, informó el pasado mes de septiembre, ante la Cámara de Radio y Televisión, que el déficit anual ronda los 6 mil millones de pesos. A ello hay que sumar los recortes federales que ya superan los mil 500 millones de pesos y una deuda de corto plazo de cuando menos 8 mil millones.

Bajo semejante escenario, parece inevitable que para cerrar el presente ejercicio fiscal, la administración que encabeza Silvano Aureoles recurra al Congreso del estado y en su caso ante el federal, para que le autoricen un nuevo crédito con lo que pueda palear la crisis financiera.

Las manifestaciones de los sindicatos por la ausencia de pagos, la queja en voz baja de funcionarios estatales porque les han retrasado el pago de las quincenas y las complicaciones que enfrentan proveedores ante el constante rezago para que les liquiden los productos y servicios ya devengados, son elementos suficientes para concluir que el cierre de año se caracterizará por marchas y paros laborales. A menos que Aureoles Conejo se retracte y recurra a la solicitud de más deuda de largo plazo.

Vale recordar que las recientes reestructuras de la deuda, le permitieron a Michoacán mejorar su calificación crediticia y llevarla a una condición “estable”, por lo que es posible contratar deuda en razón de un 15 por ciento del presupuesto de libre programación, como también lo explicó Maldonado Mendoza.

La posibilidad parece que ha cobrado fuerza porque integrantes de la 74 legislatura local no lo descartan o incluso consideran que es inevitable. Por ejemplo, el perredista Norberto Martínez Soto consideró que ante el pago de servicios y prestaciones que vienen para diciembre, si no se “resuelve mediante un crédito, se colapsaría el estado”. Mientras que el panista Javier Estrada Cárdenas señaló que no pueden “descalificarlo a priori”.

Si bien es cierto que hasta algunos de sus opositores reconocen que Silvano Aureoles ha sido un buen gestor de recursos ante la federación, también lo es que ante el cierre de la administración que encabeza Enrique Peña Nieto, los recursos extraordinarios han dejado de fluir y Michoacán no es la única entidad que lo ha resentido.

El problema se vuelve doblemente preocupante, si se pone en contexto el agradecimiento público que recién le hizo Aureoles Conejo a Peña Nieto por el apoyo adicional a Michoacán, en más de 17 mil millones de pesos en los últimos 3 años. Y es que si pese a semejante apoyo la falta de liquidez también ha sido evidente en el último trienio, se antoja peor el cierre del 2018.

Mientras tanto, la incertidumbre crece ante el arribo de Andrés Manuel López Obrador a Los Pinos, porque seguramente implementará su propio estilo para apoyar o no a las entidades, y pese a que públicamente se dieron la mano con Silvano Aureoles, en el teatro de la política nacional, eso no garantiza absolutamente nada.

En fin, no resta más que esperar si la actual administración estatal carga algunos ases bajo la manga para hacerle frente a la crisis financiera estatal, o de plano tienen que recular en su compromiso e ir a la contratación de más deuda, como parece que sucederá.

 

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.