Al derecho y al revés
“Recordad que, a lo largo de la historia, siempre ha habido tiranos y asesinos, y por un tiempo, han parecido invencibles. Pero siempre han acabado cayendo. Siempre”.
Mahatma Gandhi (1869 – 1948) Político y pensador indio.
La venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado Parisca, ha dejado una contundente advertencia a naciones que, como México, han sido debilitadas en sus instituciones en los últimos años.
En representación de su mamá que no alcanzó a llegar, María Corina Sosa, leyó un discurso, desde la sede del premio Nobel de la Paz en Noruega, que no tiene desperdicio.
Le invito a que lea esta parte que le comparto, para luego dejarle un listado de lo que ha sucedido en México bajo los gobiernos emanados de Morena y partidos aliados.
La similitud con Venezuela es irrefutable. Claro que hay diferencias, pero las coincidencias dejan claro México padece ya una autocracia y tiende a empeorar.
Aquí parte del discurso de María Corina Machado:
Cuando comprendimos cuan frágiles se habían vuelto nuestras instituciones, ya era tarde. El cabecilla de un golpe militar contra la democracia fue elegido presidente, y muchos pensaron que el carisma podía sustituir el Estado de Derecho.
Desde 1999 el régimen se dedicó a desmantelar nuestra democracia: violó la Constitución, falsificó nuestra historia, corrompió a las fuerzas armadas, purgó a los jueces, censuró a la prensa, manipuló las elecciones, persiguió la disidencia y devastó nuestra biodiversidad.
La riqueza petrolera no se usó para liberar, sino para someter. Se repartieron lavadoras y neveras en televisión nacional a familias que vivían sobre pisos de tierra, no como símbolo de progreso, sino como espectáculo.
Apartamentos destinados a la vivienda social se entregaban a unos pocos como recompensa condicional a la obediencia.
Y entonces llegó la ruina: una corrupción obscena, un saqueo histórico. Durante los años del régimen, Venezuela recibió más ingresos petroleros que en todo el siglo anterior, y todo nos lo arrebataron. El dinero del petróleo se convirtió en un arma para comprar lealtades en el exterior, mientras que en casa se fusionaban con el crimen organizado y con grupos terroristas internacionales.
La economía colapsó más de 86 por ciento, y hoy, 9 millones de venezolanos se han visto obligados a huir. Éstas no son cifras, no son estadísticas, son heridas abiertas.
Pero algo más profundo y corrosivo que la destrucción material fue el método calculado para quebrarnos por dentro. El régimen se propuso dividirnos: por raza, por origen por la forma de vida.
Quisieron que los venezolanos desconfiáramos unos de otros, que nos calláramos, que nos viéramos como enemigos los unos a los otros. Nos asfixiaron, nos encarcelaron, nos empujaron al exilio”.
Vamos ahora con algunas realidades de México. Por cierto, totalmente contrastantes con el discurso oficial, que Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo, no han tenido empacho en distorsionar, intentar ocultar y mentir con singular cinismo:
Reitero, la advertencia de María Corina Machado coincide casi plenamente con la realidad que padece México, así que, como reza un refrán, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Parece que todavía se puede hacer algo, pero, si los mexicanos deciden seguir ciegos, apáticos, pragmáticos, pensando que siempre estarán entre los consentidos, conformes con las dádivas, entonces serán nuestros jóvenes, adolescentes y niños los que pagarán las peores consecuencias.
¡Que no se nos haga tarde!
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.




