Descomplicado
División irreconciliable en Morena Michoacán
“La primera víctima de la guerra es la verdad”. Hiram Warren Johnson (1866 – 1945) Político estadounidense.
La contienda en Morena por la candidatura al gobierno de Michoacán para el 2027 comenzó entre una guerra de dos tribus que parece irreconciliable y en la que, además, sus aspirantes, según el promedio de las encuestas, están en un empate técnico y con una ventaja de 10 puntos sobre el resto.
Se trata del senador con licencia, Raúl Morón Orozco, quien hace equipo con el diputado federal y pésimo exgobernador, Leonel Godoy Rangel.
Del otro lado está el fiscal con licencia, Carlos Torres Piña, aliado del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien desde hace meses insiste en que sea una mujer la candidata y se desempeña como el matraquero principal de Gladyz Butanda Macías.
La rivalidad entre ambas tribus es de todos conocida. Las acusaciones públicas y guerra sucia han sido una constante.
Como ejemplo, recientemente el aliado de Morón Orozco y diputado local de Morena, Juan Carlos Barragán Vélez ha acusado una persecución, que incluye un intento de inhabilitación desde el Tribunal Anticorrupción, encabezada por Ramírez Bedolla para impedirle competir por la candidatura de Morelia y generarle más negativos al exdirigente magisterial.
Los argumentos que fortalecen la guerra irreconciliable se fundamentan en la ausencia de apoyo a Torres Piña en la elección pasada donde perdió con Alfonso Martínez. La investigación del asesinato de Carlos Manzo que obligó a declarar en calidad de testigos a Raúl Morón y Leonel Godoy.
Las desatenciones de Alfredo Ramírez desde el día uno como gobernador con Raúl Morón y el ruido de que el exdirigente magisterial intentará cobrar venganza buscando elementos para meterlo a la cárcel.
Y todo, pese a llamados de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo y la dirigencia nacional de Morena para que procuren unidad, eviten acusaciones públicas y la guerra sucia. Incluso la convocatoria para elegir a su candidato también los prohíbe y establece como sanción a quienes incumplan, negarles o quitarles el registro.
Nada ha funcionado. La guerra entre ambas tribus sigue y entre el resto de los aspirantes a la candidatura no se aprecia todavía a alguien con la fortaleza y estructura suficiente para intentar la unidad, en dado caso de que el dedazo de la cúpula de Morena deje fuera a Morón y Torres.
Por lo pronto, vale destacar algunas circunstancias con las que inicia la contienda al interior de Morena y sus aliados el PT y PVEM.
Con esta ambigua convocatoria y la evidente guerra entre dos tribus comenzó la contienda al interior de Morena para elegir a su candidato a gobernador para el 2027.
La rivalidad que parece irreconciliable e independientemente de quien resulte ganador o ganadora, seguramente fortalece la esperanza de opositores como Grecia Quiroz García y Alfonso Martínez Alcázar, para competirle a Morena.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.




