Descomplicado
Cancún fue el escenario del Simposio Internacional: “Libertad Religiosa” México y Centroamérica, 2026. Su propósito revisar el impacto social de la Libertad Religiosa, a partir de analizar la movilidad religiosa y consolidación de la Paz. Evento auspiciado por el Internacional Center For Law &Religión Studies. Byu Law; Foro Interreligioso de las Américas (FIDELA); Consorcio Latinoamericano de Libertad Religiosa (CLLE); Anahuac Cancún The International University; así como Byu School of Communications y conducido por Bianca Garrido, de México.
El formato de participación del Simposio Internacional se integró con una plenaria de apertura “Creer, participar y servir: el impacto social de la libertad religiosa para la consolidación de la paz”, y paneles de profesionales con conocimientos, experiencias y saberes quienes estuvieron aportando contenidos y propuestas durante tres sesiones plenarias, dos sesiones paralelas, así como una sesión de clausura, en cuyos temas se reflexionó con los panelistas, destacando las temáticas: “ Avances, desafíos y perspectivas de la libertad religiosa”; “La fundación de los medios de comunicación en la construcción de la paz: su contribución al ejercicio de la libertad religiosa”; “Retos legislativos para garantizar la libertad religiosa en contextos sociales cambiantes”; “La libertad religiosa en el marco de la educación: experiencias comparadas”; “Retos de la libertad religiosa en el contexto de movilidad”; para la sesión de clausura “El Estado como garante de la libertad religiosa”.
El Simposio Internacional (escrupulosamente planeado, organizado, sensible y generoso) generó un espacio plural de análisis, diálogo y reflexión transdisciplinaria en torno a la libertad religiosa como un derecho humano fundamental vinculado con la construcción de paz, la democracia, la cohesión social y el fortalecimiento del tejido comunitario; la libertad religiosa no debe comprenderse únicamente como la posibilidad individual de profesar una creencia, sino como un componente esencial para garantizar la dignidad humana, los derechos humanos, las libertades, así como la convivencia pacífica y el respeto a la diversidad en sociedades democráticas.
Las reflexiones permitieron advertir avances importantes en el reconocimiento jurídico de la libertad religiosa y de conciencia en diversos países y eso se sugirió justamente por la participación diversa de distintos actores sociales, religiosos, académicos, políticos e institucionales. Pese a ello, se señaló que, persisten desafíos relacionados con prácticas de discriminación, discursos de odio, intolerancia, violencia simbólica y exclusión hacia comunidades religiosas minoritarias, pueblos indígenas y expresiones espirituales diversas.
Se insistió en que los Estados deben fortalecer mecanismos institucionales y políticas públicas que garanticen la igualdad, la no discriminación, los discursos de odio y el ejercicio efectivo de la libertad de creencias, promoviendo modelos democráticos incluyentes y respetuosos de la pluralidad social que se vive en la región.
Por otro lado, fue importante escuchar las reflexiones vertidas por Eduardo Dina, María Cristina de la Cruz, Elsie Jannette Sierra de Guatemala, así Herbey Eguiarte Alcalá, quienes destacaron la importancia estratégica de los medios de comunicación en la construcción de narrativas orientadas a la paz, el respeto y la convivencia democrática.
De igual manera, se reconoció que los medios pueden contribuir significativamente al combate de prejuicios, estigmas y discursos de intolerancia religiosa. No obstante, también se reflexionó sobre los riesgos derivados de la desinformación, la polarización digital y los discursos de odio que afectan la convivencia social. En consecuencia, se consideró fundamental fortalecer la ética comunicativa, el enfoque de derechos humanos y respecto a la dignidad humana y la responsabilidad social en el ejercicio periodístico y mediático. Importante el trabajo que desde el sureste de México se realiza a través de Marcrix Noticias por la periodista María Cristina de la Cruz.
Con relación a los retos legislativos en materia de libertad religiosa, es fundamental actualizar marcos normativos para responder a contextos sociales caracterizados por mayor diversidad cultural, movilidad humana, transformaciones tecnológicas y nuevos escenarios de conflictividad social. Igualmente, la normativa debe garantizar la protección integral de la libertad religiosa y de conciencia, evitando privilegios excluyentes y fortaleciendo principios democráticos, de igualdad sustantiva y de acceso efectivo a la justicia. Por otro lado, es fundamental impulsar acciones para armonizar las normas nacionales con los estándares internacionales en materia de derechos humanos y libertad de religión o creencias y de respeto a la dignidad de las personas.
Otro de los temas de mayor impacto es la educación, en ello, cada uno de los participantes: Francisco Blanco de Panamá, Efrén Chávez de México, Betsy Bennion de Estados Unidos, así como Gary Doxey que fungió como moderador, expresaron a través de sus experiencias el papel que desempeña la educación para la construcción de sociedades tolerantes, críticas y respetuosas de la diversidad y el diálogo interreligioso. Las experiencias comparadas permitieron identificar buenas prácticas orientadas a promover el diálogo intercultural, el respeto a las diferencias y la formación en derechos humanos que garantice el respeto a la dignidad de la persona. Por lo que, los sistemas educativos deben contribuir a prevenir la discriminación religiosa mediante procesos pedagógicos que fortalezcan la cultura de paz, así como el reconocimiento de la pluralidad social y espiritual.
Con relación a la libertad religiosa y la movilidad, la diputada Olga Leticia Chávez Rojas compartió sus experiencias que fueron significativas, pero en general, las reflexiones de los panelistas, transitaron por plantear que las personas migrantes frecuentemente enfrentan múltiples condiciones de vulnerabilidad, incluyendo discriminación religiosa, barreras culturales y exclusión social. Un elemento destacado a considerar por los Estados es fortalecer políticas humanitarias y mecanismos de protección que reconozcan la diversidad cultural y espiritual de las personas en movilidad, garantizando condiciones de dignidad, inclusión y acceso a derechos fundamentales.
Finalmente, se destacó el importante papel de las comunidades religiosas y organizaciones de la sociedad civil en el acompañamiento humanitario, emocional y comunitario de personas migrantes y desplazadas.
Con respecto de la sesión de clausura se reflexionó sobre la responsabilidad del Estado no solo como regulador, sino como garante activo de la libertad religiosa y de conciencia. En este espacio participó Omega Istar Ponce Palomeque, presidenta de la CEDH Quintana Roo, Mario Búcaro exministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, así como la Secretaria de Gobierno de Quintana Roo, María Cristina Torres Gómez, Gerardo Herrera Pérez de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, y Dennis Lange Senior Fellow Internacional Center for Lax and Religion Studies, además de ser Director Ejecutivo de Fidela.
Se concluyó que el fortalecimiento democrático exige instituciones comprometidas con la protección efectiva de los derechos humanos, la prevención de la discriminación, evitar el discurso de odio y la promoción del diálogo social e interreligioso. Asimismo, se destacó que la gobernanza democrática requiere construir relaciones de confianza entre autoridades, sociedad civil y comunidades religiosas, instituciones educativas, bajo principios de legalidad, igualdad, inclusión y respeto a la dignidad humana que aseguren la libertad religiosa.
De esta manera podemos advertir que, el Simposio Internacional reafirmó que la libertad religiosa constituye un elemento indispensable para la construcción de paz, la cohesión social y el fortalecimiento de sociedades más justas, incluyentes y democráticas.




