Descomplicado
Las pugnas, luego de que se ventilaron noticias ruidosas en los medios nacionales, hizo que la presidenta constitucional, está claro, moviera algunas piezas estratégicas que representan, en la esfera de seguridad, una coyuntura importante, sobre todo en la Unidad de Inteligencia Financiera. A nuestro juicio, existe cohesión, especialmente en los fines que se ha propuesta Claudia Sheinbaum para seguir al pie de la letra el proyecto de nación. Es conveniente decir que eso, como muchos aspectos más, son un síntoma de que se avanza a pasos agigantados. Veamos el claro ejemplo de la política internacional que mejoraron con la interlocución que existe con el vecino país. No ha sido sencillo negociar el tema comercial, máxime cuando hay un clima que, en cualquier momento, puede jugar en contra bajo la postura cambiante de EU. De hecho, al gobierno de nuestro país le ha tocado modificar la estrategia mientras los anuncios de la Casa Blanca se ventilaban.
Impedir que los aranceles tuviesen un incremento, y establecer un acuerdo al más alto nivel político, en definitiva, fue una coyuntura histórica. Sabemos los pormenores que detalló la misma Claudia en Palacio Nacional. Eso nos hizo sentir muy orgullosos como mexicanos de la capacidad política que tiene el primer círculo de la jefa de Estado para encarar temas internacionales de esa naturaleza. En ese momento, recuerdo, destacamos la labor de la Secretaría de Economía. Se sabe que también, en medio de todos los asuntos que envolvieron este tópico, salió a flote la Secretaría de Relaciones Exteriores. Hay muchos aspectos, podemos sintetizar en atributos, que el mismo canciller ha demostrado tener cuando la tensión escala como la que se manifestó.
Siempre supimos que Juan Ramón de la Fuente, que tiene un currículum impresionante, es la mejor apuesta de Claudia Sheinbaum para tener comunicación no solamente con EU, sino con países importantes donde se generan temas de cooperación para elevar la importación de los productos que se elaboran en México. Sin ir más lejos, el canciller fue pieza fundamental para lograr que, en un lapso de 90 días, ambas naciones encuentren una estructura productiva a largo plazo. En un telón de fondo como ese, sin duda, el canciller respondió y, de paso, se mantuvo a la altura de las circunstancias. Eso mismo hizo ahora que la Casa Blanca, sin jurisdicción alguna, anunciara que puede tomar medidas de seguridad. Eso, en defensa de la soberanía, es una situación que no debe suceder y que, desde luego, evitará a toda costa Claudia Sheinbaum. Viéndolo desde ese ángulo, se trata, una vez más, de poner a prueba esa sagacidad de la que hablamos para que quede claro que nuestro país, como una república autónoma, es la única que puede tomar decisiones.
Bajo ese principio rector, de manera rápida, Juan Ramón de la Fuente fijó su posición para dejar muy en claro que la soberanía de nuestro país no puede ser vulnerada ni mucho menos trastocada por los intereses ajenos. Hay límites que otras naciones, en un marco de respeto, deben apagarse, máxime si existen acuerdos contraídos en temas comerciales. Es verdad, hay cooperación. Eso es claramente notable porque se han desplegado un importante número de elementos a la línea fronteriza. Eso, con mucha antelación, se signó directamente con el presidente de los Estados Unidos. Eso significa que hay limitantes, mismas que son plenamente identificables hasta donde se puede actuar. Nos referimos al respeto. El único que puede ejercer las facultades y las estrategias de seguridad en México, claro está, es nuestra nación.
Cada quien, así lo dejó claro Juan Ramón de la Fuente, debe trabajar en su país para prevenir y atender el tema de las adicciones. El canciller, en efecto, dejó muy en claro que seguirá existiendo colaboración, pero con respeto a la soberanía. Nadie puede ejercer, lo dijo en otras palabras el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, funciones más que la presidenta. Ella, por cierto, delegó esta nueva encomienda al canciller para buscar los canales de comunicación a fin de salvaguardar los intereses de la nación. Recordemos que, como tal, existe una estrategia que está rindiendo frutos. De hecho, eso se ha desplegado a lo largo y ancho de las 32 entidades federativas para asumir el compromiso con todos los sectores sociales. Eso no tiene por qué dificultar los asuntos de cooperación y coordinación. Al contrario, eso debe dar pie para que el flujo de la interlocución siempre llegue a buenos términos.
Ya vimos la capacidad que tiene Juan Ramón de la Fuente al ser, ni más ni menos, parte del equipo negociador de Claudia Sheinbaum para sellar acuerdos con el departamento de comercio de los Estados Unidos. Hoy, de nueva cuenta, el canciller está obligado a mostrar esos oficios para decir a los cuatro vientos qué nuestra República no aceptará, por ningún motivo, la participación de fuerzas militares estadounidenses en territorio mexicano. Lo hizo a través de un comunicado en el que fijó su posición. Mandó una señal clara y, sea cual sea el tema, lo seguirá realizando porque el interés colectivo y la defensa de la autonomía están muy por encima de cualquier cosa.




