Itinerario político
Tenemos absolutamente claro que Morena, por indicaciones de la presidenta constitucional, no avalará ninguna candidatura que esté ligada a la consanguinidad o parentesco para las elecciones intermedias del 2027. Su iniciativa, antes de tener modificaciones, estaba diseñada para que fuese así. De hecho, nos mantuvimos pendientes de las determinaciones que tomarían los partidos que forman la coalición Seguimos Haciendo Historia. Ellos, al final de cuentas, integran una sola columna que, de no ser así, no hubiese sido posible la aprobación al marco constitucional en el tema del poder judicial. Tanto los votos del PT como del PVEM, son cruciales. Podemos calificar esa situación, en términos políticos, como un hecho inexorable. Es verdad, predomina la proporción de la fracción parlamentaria del partido guinda; sin embargo, lo del partido del Trabajo y Verde Ecologista es, sin ir más lejos, el componente que marca la diferencia.
Sabemos que, de cara al proceso electoral, al menos tres aspirantes ligados a la consanguinidad, han hecho pública su aspiración legítima de buscar la candidatura para la gubernatura de su estado natal. Los que más suenan, por su trayectoria propia, son los senadores de Morena, Saúl Monreal y Félix Salgado Macedonio. Ellos, conforme los meses avanzan, se van afianzando más en las encuestas de opinión pública en la carrera interna. Eso, de cierta forma, llama poderosamente la atención porque se supone que una noticia como la que aprobó el consejo, en esa lógica, acotaría la intención del voto. Eso no es el caso: ambos legisladores, pese a las determinaciones, son punteros indiscutibles en Zacatecas y Guerrero. Y digo líderes de los estudios, pues uno y otro, a comparación de otros actores, han aumentado el margen de diferencia.
Es, además de un claro mensaje de la población, una postura que han tomado militantes y simpatizantes de los tres partidos que integran la coalición. Son ellos, así de simple, los que pugnan por escoger a sus representantes a puestos de elección popular. Simplemente, es, como dijo Andrés Manuel en su momento, la voluntad de las mayorías. Será un dilema ver el desenlace del equipo negociador. Sabemos que Morena no los postulará, pero el PT y el PVEM, viendo el capital político de cada uno, pueden poner su nombre en la mesa. Entonces no necesariamente tienen que abanderar al partido guinda, sino a la alianza que constituyen todos. Eso será algo que se concrete desde lo nacional. Al valorar el perfil de cada uno, obviamente, habrá un interés muy fuerte, sobre todo al ver ese enorme poder de convocatoria que jala cada uno.
A nuestro juicio, ya lo expusimos, los de Saúl Monreal y Félix Salgado Macedonio no es nepotismo. Ellos, a lo largo de muchos años, han acuñado su propia carrera. Entonces sostenemos, con argumentos, que sus aspiraciones para las elecciones intermedias tienen toda una base de legitimidad. Por eso vendrá, está claro, todo un proceso de posicionamientos y pronunciamientos que saldrán a la luz pública. El mismo Saúl, que hace poco rindió su informe de labores, dijo claramente que está listo para lo que venga en puerta. No necesitamos ser tan suspicaces para saber que eso, como tal, es el preludio de un destape en la carrera por la gubernatura de Zacatecas. Todo eso nace de la legalidad. El nepotismo, que no aplica para todos, es una concepción ambigua que no tiene que ser arraigada, al menos para quienes tengan un camino construido en la lucha por la democracia del país.
Nuestra percepción, naturalmente, radica en la postura que tomarán los partidos que integran la coalición Seguimos Haciendo Historia. Estamos al tanto que el PT y el PVEM, con ese margen de maniobra, tendrán mano para proponer perfiles en las elecciones que se avecinan. He ahí la enorme diferencia que pueden marcar Saúl Monreal y Félix Salgado Macedonio para colarse en la candidatura. Ellos, sin exagerar, están atravesando su mejor momento de lucidez. Eso, desde luego, está generando mucho ruido, sobre todo al interior de las estructuras. Hasta donde sabemos, uno y otro movilizan un trabajo de avanzada para continuar promoviendo su labor y, por ende, sus aspiraciones legítimas que nada tienen que ver con nepotismo, si somos estrictamente cuidadosos en esa concepción. De hecho, la constitución es clara en decir que ambos, para las elecciones intermedias, reúnen los requisitos para ir en busca de la gubernatura de sus estados natales.
La máxima autoridad será el pueblo de México y, por supuesto, el voto decisivo de las posturas que tomen el Partido del Trabajo y Verde Ecologista. A ellos, aunque muchos los menosprecien, nada les impedirá poner nombres en la mesa, sobre todo ahora que sus votos, para las propuestas de reforma al marco constitucional, están en la lista de prioridades de Claudia Sheinbaum.




