De frente y de perfil
Después de la Segunda Guerra Mundial, se fraccionaron los discursos, ahora dichos discursos: de la diversidad sexual, feminismo, derechos humanos, la Paz, el desarrollo, el medio ambiente, fueron encabezados por organismos no gubernamentales y hoy continúan siendo encabezados por organizaciones de la sociedad civil.
Los movimientos sociales surgen como una necesidad de la sociedad de visibilizar sus demandas sociales, convertidas posteriormente en agendas públicas, que han permitido estas siete décadas trabajar de manera conjunta movimientos sociales y autoridades; en ocasiones en gobernanza, otras al unísono social, otras de manera aislada frente a los oídos sordos de las autoridades.
En el caso del movimiento de la diversidad sexual adoptó la Bandera de la Diversidad Sexual, una bandera con los colores del arcoíris, es decir, la expresión de la diversidad sexual, cultural y social.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional, Nacional, Estatal, y Municipal para algunos ayuntamientos el día de la lucha contra la HOMOFOBIA, TRANSFOBIA, BIFOBIA, LESBOFOBIA, se izo la bandera de la diversidad sexual en el asta del H. Ayuntamiento de Morelia.
Asistieron a la convocatoria de la conmemoración los que regularmente hacen presencia, y trabajan durante diversas fechas para generar la identidad y cohesión social de dicho movimiento social.
Este día, me toco izar la bandera de la diversidad sexual, estuvimos tres personas realizando trabajo colaborativo para dicho fin. Fue personalmente una sensación distinta la que llegó a mi persona, tenerla entre mis manos, izarla, verla ondear, expresar en cada giro la importancia del trabajo social para la defensa de los derechos humanos y evitar la opresión que viven las personas por tener una orientación sexual no hegemónica, o una identidad de género o expresión de rol de género diferente.
La bandera de la diversidad, constituye en si misma la diversidad social, cultural y sexual, esta basada en un hecho no binario, y en la diversidad de géneros, pero igualmente satisface la importancia de una visión no universal, sino en una infinidad de pluriversalismos fundamentales para poder impulsar las tareas de cohesión social, de la inclusión, tolerancia y respeto a la dignidad humana de las personas LGBTTTIQNB+.
Tocar la bandera me permitió remontarme a la primera caminata contra la homofobia en 2007, a la primera expresión de salida y visibilidad de un movimiento que se ha mantenido en el ánimo de muchas personas que luchan por sus derechos; la bandera en si misma me da la oportunidad de saber que el trabajo de muchos años esta siendo retomado por las nuevas generaciones y ello, advierte un cambio generacional importante para esa lucha de los derechos humanos.
Hoy, como ayer, la homofobia, guardián del patriarcado esta lista para generar condiciones de retraso y dilación de los derechos humanos, pero hoy la juventud, entiende que tiene una misión y su visión es mantener los derechos salvaguardados de las personas de la diversidad sexual.
Ese espíritu con el que abrí la lucha que me toco atender hace algunas décadas y que tuvo innegables resultados de beneficio a toda la población, porque me centre en las normas de igualdad, en la creación de espacios para la atención de la política pública, hoy lo retoman muchos jóvenes que tienen deseos de que las cosas cambien. Hoy me toco izar la bandera de la diversidad y las emociones son fuertes, avanzar en el respeto del otro, en la alteridad, en hacer centralidad, en compartir en la metodología de aprendizaje dialógico.
En este día también estuve en la Piedad trabajando con los Regidores de la Comisión de Mujer, Derechos Humanos y Grupos en condición de vulnerabilidad, así como con estudiantes del CONALEP y acciones de información con los medios de comunicación, privados y oficiales.




