Némesis
El padre de la criatura fue Miguel Mancera. Desde enero de 2016 promovió una candidatura de unidad entre PRD, PAN y las izquierdas.
Con el tiempo, sin embargo, fue la primera víctima de las traiciones políticas de azules y amarillos.
¿Quién traicionó a Mancera, por qué?
La traición estuvo a cargo de “Los Chuchos” del PRD y de Ricardo Anaya, del PAN. La historia es la siguiente.
En el Itinerario Político del 5 y 28 de septiembre de 2016, dijimos que Miguel Mancera trabajaba en la conformación de un “frente opositor de centro izquierda”, para postularse como candidato presidencial. Mancera aspiraba a ser el Macrón mexicano.
Para ello, empujó a Alejandra Barrales a la presidencia del PRD, con la encomienda de establecer puentes para una alianza PAN-PRD, que se podría extender a otros partidos. Ese fue el primer error y la primera traición.
Y es que la señora Barrales fue seducida por las mentiras de Ricardo Anaya, quien a cambio de apoyar la candidatura presidencial del panista –en la alianza--, le prometió a Barrales la candidatura en Ciudad de México.
Pero hete aquí que una vez que Los Chuchos –dueños del PRD--, detectaron que Anaya pagaría lo que fuera para ser candidato presidencial –incluso pagaría con la destrucción del PAN--, entonces se abalanzaron sobre una fórmula que tienen bien medida.
Jesús Ortega y Jesús Zambrano cambiaron las cabezas de Miguel Mancera y de Alejandra Barrales por el 40 por ciento de las candidaturas de los mejores distritos electorales de todo el país --120 diputados federales del PRD en la próxima Cámara de Diputados--, y seis de nueve candidatos a gobiernos estatales, además de casi 30 por ciento de senadores.
¿Qué quiere decir lo anterior?
Casi nada, que Los Chuchos “chamaquearon” a Ricardo Anaya –quien vació al PAN a cambio de ser candidato presidencial de la alianza PAN PRD y MC--, y Los Chuchos serán la fuerza más poderosa en las dos cámaras del Congreso, a partir de 2018. Es la misma táctica empleada por Los Chuchos en 2006, cuando “chamaquearon” a López Obrador
Además, Los Chuchos también se quedarán con la coordinación de los diputados y senadores de la alianza PAN-PRD-MC.
Por eso –y porque entendió la traición--, Mancera renunció a la eventual candidatura presidencial del sepultado “Frente Ciudadano”, que terminó en un cuento “engañabobos”.
Al final, Anaya será candidato de un vulgar reparto de cuotas y cuates del PAN-PRD-MC. Es decir, más de lo mismo.
En el
fondo, Anaya será el candidato “del engaño y la mentira”.
Al tiempo.




