ITINERARIO POLÍTICO

¡Salinas y AMLO; gemelos combatidos por el EZLN!

RICARDO ALEMAN

         Pocos quieren ver la paradoja.

Sin embargo, es de tal magnitud que no sólo está a la vista de todos sino que resulta de risa loca.

         ¿Por qué?

         Porque durante décadas –como todos saben–, López Obrador construyó un auténtico espantajo político y electoral con la figura de Carlos Salinas, al que acreditó el origen de todos los males del neoliberalismo.

Por eso, también durante años, López Obrador asumió como propias las facultades de Némesis –diosa de la venganza, la fortuna, la justicia y ejemplo de lucha contra la desmesura y el saqueo–, para convertir a Salinas en el villano favorito y causante de los los peores excesos, abusos y corrupción.

Al final, sin embargo, ya presidente, López Obrador es igual que Carlos Salinas y hace lo mismo que hizo el presidente Salinas. Peor aún, incluso AMLO entrega contratos a la familia de los Salinas.

Y si dudan vale recordar que, contrario a sus convicciones contra el feo neoliberalismo –creencia que llevó a toda la izquierda mexicana y a Obrador a luchar contra el Tratado de Libre Comercio pactado por Salinas–, hoy la convicción de Obrador y de la dizque izquierda que lo apoya es a favor de un nuevo tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.

¿No son iguales Salinas y López Obrador?

Durante años, la vieja izquierda mexicana cuestionó, por clientelar, el programa estelar de Carlos Salinas; Solidaridad. Entonces, Obrador y no pocos de quienes hoy están a sus pies pronosticaban que Salinas ya no se robaría las elecciones mediante “ratones locos” o “padrones amañados”, sino con la compra de voluntades, mediante la dádiva a través de Solidaridad.

Hoy, López Obrador ha convertido buena parte del dinero público en el mayor programa clientelar de la historia, al grado de destruir todo el sistema de salud, a cambio de regalar dinero para ganar votos.

¿No son iguales Salinas y López Obrador?  

El final del sexenio de Salinas estuvo marcado por dos eventos que, por años, resultaron traumáticos para los mexicanos; los magnicidios de Colosio y Ruiz Massieu y el llamado “error de diciembre” que colocaron al país al borde del colapso.

Durante décadas, muchos mexicanos exigieron que se investigaran a fondo los magnicidios; reclamaron justicia y castigar tanto a los autores materiales como a los intelectuales de los crímenes. Hasta hoy poco o nada se sabe de la muerte de Colosio y Ruiz Massieu.

Sin embargo, los magnicidios en el gobierno de López Obrador se produjeron apenas en el primer mes de su gestión. El 24 de diciembre de 2018, de manera sospechosa y hasta hoy inexplicable, cayó el helicóptero donde viajaban la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso y su esposo, el senador del PAN, Rafael Moreno Valle. Nadie sobrevivió.

La pareja de políticos se habían convertido en el centro de un poderoso grupo político que se propuso llegar al poder presidencial y que, por ello, habían chocado de manera violenta con el naciente gobierno de Obrador.

La paradoja es que un año de distancia nada se sabe del magnicidio de la pareja Alonso-Moreno Valle y que, según fuentes de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte, el presidente Obrador habría ordenado no investigar lo que parece un crimen de Estado.

¿No son iguales Carlos Salinas y López Obrador?  

También, paradójicamente, sobre el “error de diciembre” –que llevó a la quiebra a miles de mexicanos, desató una de las mayores crisis económica, fuga de capitales, desempleo, estancamiento y recesión–, hoy López Obrador no sólo tiene como su brazo derecho al mayor saqueador del Fobaproa, Alfonso Romo, sino que en el primer año de su gestión lleva al país a una crisis económica de naturaleza suicida. En un año AMLO hizo lo que a Salinas le llevó 6 años; destruir al país.

¿No son iguales Carlos Salinas y López Obrador?        

         Y es que, en efecto, si analizamos con cuidado el mensaje formulado por EZLN el pasado 1 de enero del 2020, llegaremos a la conclusión de que cuando el zapatismo chiapaneco relanzó su “guerra contra el gobierno federal”, el mensaje más potente que mandó, a México y al mundo, es que los de Salinas y Obrador son gobiernos gemelos.

         Salinas y Obrador parecen los gemelos perversos que llegaron al poder para destruir al país.

         Al tiempo.