Michoacán: 6 semanas de un ciclo escolar incompleto
Justamente ahora, que estamos en vísperas de arrancar un nuevo tramo legislativo, se ha puesto en escena el tópico de la Reforma Electoral que ha ido acaparando la atención no solo de los medios de comunicación, sino de la población en general. Ese rubro, de hecho, se tiene previsto que se aborde a principios del mes de septiembre. Será, al igual que el tema judicial, el foco de atención que prevalecerá en los titulares durante muchas semanas. Todo eso, para algunos, representa la oportunidad para estructurar todo el sistema que toma decisiones en torno a la democracia participativa. Eso, como varias otras razones que no se han expuesto hasta conocer a detalle el contenido, se han ido esbozando por la misma presidenta constitucional. De entrada, nos deja una impresión de que habrá un cambio sustancial, sobre todo para frenar el presupuesto exorbitante de algunos consejeros.
Algunos gastos de altos funcionarios del INE, por supuesto, ha provocado escándalo en la sociedad. De igual forma, quienes son encargados de tomar decisiones, en muchas ocasiones, han extralimitado sus funciones, de eso no hay tema de discusión. Desde luego que se tiene que optimizar el desempeño de quienes cargan con responsabilidades mayúsculas. Precisamente allí, como se ha ido adelantando, la población tendrá el derecho de elegir a los representantes, tal y como pasó en el proyecto de reforma al poder Judicial. Decidir eso, y ponerlo en manos de la gente, quizá fortalezca un poco la democratización, salvo que no exista un sesgo marcado. Dada la importancia, entonces, será fundamental transparentar los mecanismos.
Donde también se centrará la atención, se tiene previsto, será en uno de los puntos que ha levantado mayor flujo de opinión. Hablamos de los espacios de participación proporcional que, dada su importancia, fueron precisamente uno de los eslabones para darle voz a las minorías. Eso, de un tiempo para acá, se fue reconociendo como una gran coyuntura de pluralidad, fruto de todos aquellos sectores de la ciudadanía que buscan llevar propuestas al legislativo federal. Quitar de un plumazo a los representantes plurinominales, para muchos, es un pretexto perfecto. Justamente eso, ya con un juicio más claro, sería un error político porque daría paso a centralizar más el poder en una fuerza hegemónica. Algo similar a los tiempos del otrora todopoderoso PRI.
Más allá del parlamento abierto que dará pie a la participación de académicos, intelectuales y población en general, hay que poner por encima de cualquier cosa la voz de todos los sectores. Cuando aludimos a la totalidad, desde luego, hacemos referencias en las minorías. Sé perfectamente que muchos han desdeñado esas manifestaciones que brotan. No todas las fuerzas les dan cabida y le toman la importancia que merece una voz, aunque sea aislada. Nos queda muy claro que eso, dada la premisa, tendrá que ser estudiado con lupa. No se puede minimizar esa situación, pues lo que está en juego, a grandes rasgos, es la democracia participativa que se ha venido trabajando.
Una de esas fuerzas, que debemos reconocerle el compromiso, es el Partido del Trabajo. A ellos, desde luego, no se les debe minimizar ni mucho menos menospreciar. La representación que ellos han tenido en el legislativo, sea proporcional o por voto ciudadano, ha sido ejercida con responsabilidad. Son de los pocos partidos que, a detalle, escuchan esas voces que, en muchos otros lugares, no tienen la plena libertad de manifestarse. Por eso resulta fundamental no quitar o cepillar los espacios de representación que, como tal, quedan sujetos al resultado final del escrutinio público. Dadas esas características, lo que se requiere es flexibilidad y pluralidad, sea de la expresión que sea. Eso dará pie al debate e intercambio de posturas, pero sobre todo a la tolerancia que emana del derecho a disentir.
Ojalá qué quienes tengan la representación del ejecutivo para abrir el abanico de la comunicación en estos parlamentos que se pondrán en marcha, sean verdaderos espacios para debatir y, lo mejor de ello, tomar en cuenta todas las voces, incluyendo a las minorías que, en la democracia, también juegan un papel preponderante. De hecho, quienes reconocen lo valioso de esos sectores en específico, tiene pleno conocimiento de una concepción como la democracia. Seguramente el PT, aunque no ha dado su postura el coordinador, Reginaldo Sandoval, pedirá analizar a precisión cada detalle para salvaguardar que esas voces, como tal, sigan teniendo un representante en el pleno.
Notas finales
Precisamente ayer, que mencionamos la capacidad de respuesta para atender la política de estado, nos referimos a la gobernadora de Guerrero. Evelyn Salgado, calificada en el top 10 de los mejores mandatarios de México, tiene entre sus prioridades una agenda común. Ayer nos llamó mucho la atención la reunión que sostuvo al más alto nivel como Omar García Harfuch. Eso se llama tejer fino.
Quien también ha demostrado capacidad, de eso hay constancia, es la eficiencia de Eduardo Ramírez, gobernador constitucional de Chiapas. Resulta que, en medio de ese abanico amplio de acciones que se han puesto en práctica, se impulsará el deporte a través de maratones en distintos puntos del país. Chiapas, que tiene una belleza inigualable, albergará una de ellas el próximo 14 de septiembre. Eso, de entrada, dará pie a que más de 3 mil corredores se den cita. Será una marcha turística, eso sí, con plena identidad a los usos y costumbres de la inmensa cultura chiapaneca. De hecho, estuvieron presentes funcionarios de primer nivel. Claramente, eso, como muchos aspectos más, son pormenores de un proyecto integral que empuja el Jaguar Negro en el sur del país.




