La opción
En esta administración federal, ocurrió hace tiempo un fenómeno natural que, debido a su potencia, causó estragos en diversas zonas del país. En aquel instante, recordamos y aplaudimos la habilidad de respuesta que mostró Sheinbaum, aunque lo más importante fueron los procedimientos que se pusieron al servicio de la ciudadanía para neutralizar rápidamente el impacto. Estos instrumentos, que se implementaron en todas partes, posibilitaron no solo calcular los perjuicios, sino también hacer un balance de las prioridades que la población enfrenta en ese momento, sobre todo aquellos que residen en sectores vulnerables. Lo que sucede es que, en ese contexto, los servicios estatales y los planes que se implementan permitieron tomar medidas de inmediato.
Y en muchas zonas del país, donde un fenómeno natural está presente de manera constante, es necesario estar muy preparado para lo que el impacto puede ocasionar. La prevención, en sí misma, es el instrumento más efectivo para proteger la integridad de la sociedad. Otro de los factores más relevantes, que también tenemos que atribuir a los gobiernos estatales, es la existencia de órganos informativos eficaces que, de forma rápida y activa, ayudan a mantener a la sociedad alerta y, por lo tanto, le brindan acceso inmediato a los recursos asistenciales que la administración contribuye en proveer. Es evidente que la administración de Puebla alertó sobre las fuertes lluvias que se aproximaban con prontitud y oportunidad durante las lluvias intensas de hace unos días. Además, pudimos observar la efectiva coordinación con la Secretaría de Protección Ciudadana a nivel nacional y con la SEDENA, que siempre colaboran para minimizar los daños materiales en circunstancias como estas.
La administración dirigida por Alejandro Armenta, reitero, demuestra nuevamente su capacidad de respuesta y su dinamismo. Esto incluye, sin duda, un conjunto de procedimientos detallados que funcionan como una especie de guía para actuar en el momento adecuado. En realidad, las redes sociales oficiales, que permanecieron muy activas, publicaron constantemente información pertinente para que la ciudadanía identificara los refugios y albergues temporales habilitados por el gobierno para protección por los estragos de las fuertes lluvias. Tengamos en cuenta que, con frecuencia, este tipo de circunstancias son utilizadas por la oposición con fines políticos para desinformar. Por eso, el manejo de las cuentas oficiales de la administración de Puebla se ocupó de cada detalle que, al final, impidió que se difundieran noticias falsas que generan confusión. Por suerte, esa coordinación de la que hablamos posibilitó iniciar las acciones ante estas condiciones naturales.
Es fundamental estar extremadamente preparados, pues como siempre, un fenómeno natural representa una amenaza debido a la fuerza con la que puede golpear. La administración liderada por Alejandro Armenta ha demostrado hoy, sin duda, que su capacidad para planificar, organizar, coordinar y atender con el gobierno federal es sumamente eficaz. Esto permitió prevenir numerosas consecuencias irreversibles y, al mismo tiempo, contribuyó a que la sociedad confiara completamente en las acciones, especialmente cuando se manejan con oportunidad, tal como sucedió con el gobernador. De hecho, los planes de emergencia y reacción demostraron específicamente la preparación y experiencia disponibles para actuar de manera apropiada. En realidad, esas atenciones que se blindaron, claro está, produjeron comentarios positivos por el trabajo que se realizó y, por supuesto, por la implementación de elementos de protección civil que estuvieron al tanto en todo momento. Eso nos llena de orgullo, porque lo más importante es la vida de las personas. A través de un plan bien estructurado, se pudo actuar para aquellos que sí perdieron viviendas, lo cual ayudó a mitigar el daño, especialmente en situaciones donde la magnitud del impacto es sustancial.
Y aquel que fomenta la prevención y ha robustecido los métodos e instrumentos avanzados para identificar tempranamente estos fenómenos naturales merece, como hemos expresado, ser reconocido públicamente. Hoy, en esta situación, Puebla está de pie porque tiene una administración altamente calificada para enfrentar estas circunstancias y, lo mejor de todo, se proporciona asistencia directa. Eso, sin lugar a dudas, se denomina humanismo porque, de manera inmediata, se reconstruirán escuelas, viviendas y caminos que fueron dañados
Notas finales
Hace apenas unos días, en específico una semana, el Secretario de Relaciones Exteriores rindió cuentas de su trabajo desde el Senado de la República en una comparecencia que, en estos marcos de transparencia, se ha vuelto rutinaria para informar a la población civil. De hecho, Juan Ramón de la Fuente, pieza clave del armado de Claudia Sheinbaum, tenía muchos pormenores que compartir, sobre todo su labor eficiente para mantener buenas relaciones diplomáticas con los países que tenemos un interés común en muchos asuntos, en especial comercial. Aunado a ello, desde luego, una de las pruebas de fuego fue traer de vuelta a los civiles que fueron capturados en la Franja de Gaza, que intentaban llevar ayuda humanitaria. Los buenos oficios del titular de la SRE, sobra decir, ayudaron para agilizar los trámites y regresarlos de vuelta a México. Eso, aludiendo al tema de esta columna, también se llama humanismo.




