Libros de ayer y hoy
La Fundación El Sol sede México está coordinando la visita de Ismael Vásquez para compartir el 5 de agosto en Xochistlahuaca, Guerrero y el 7 de agosto en ciudad Lázaro Cárdenas, Michoacán, la presentación del documental Hilando Sones. La película magistralmente dirigida y con un excelente guion, narra la historia de la población amuzga; dicha obra, será exhibida en Michoacán en las instalaciones del IMCED plantel Guacamayas, y contará con la presencia del Dr. Gerardo Herrera, director general de la Fundación El Sol sede de la embajada en México y el Lic. Alain Sonora, gerente de Radio Azul, además del embajador líder mundial por la paz, Sergio Omar García.
Pero, la pregunta obligada quiénes son los amuzgos, dónde viven, qué actividades realizan, cuál es la lengua qué utilizan, que producen, son las distintas expresiones que a través de imágenes e historias de vida podremos observar en el documental Hilando Sones.
Los amuzgos son un pueblo indígena con una rica historia y cultura que habita principalmente en el sureste de México. Su identidad se expresa en su lengua, sus tradiciones, los textiles y su relación con la tierra. La población amuzga se localizan en los estados de Guerrero y Oaxaca, también tienen presencia en pequeñas comunidades en Morelos, Puebla y también Michoacán, tanto en Lázaro Cárdenas, como en Guacamayas.
Ellos, utilizan el idioma amuzgo, aunque lo nombran como ñomndaa o ñonndaa, dependiendo de la región; este idioma pertenece a la familia lingüística otomangue, subgrupo mixtecano. Es importante destacar que es una lengua tonal, que significa que el tono cambia el significado de las palabras; actualmente la población amuzga es bilingüe, es decir, tienen su lengua madre, el amuzgo y el español como segunda lengua, ambos lenguas nacionales, pese a ello, la globalización, el mercado y el hiperconsumo han tratado de invisibilizarlos, por lo que, se requiere de preservar la lengua madre, el amuzgo.
En sus comunidades realizan actividades del sector primario, es decir, la agricultura: maíz, frijol y calabaza, en tanto que en la ganadería: crían aves de corral y animales como cabras y cerdos; además de la pesca y recolección de productos naturales. Con saberes ancestrales manejan la artesanía textil, productos artesanales que son reconocidos por sus telas tejidas en telares de cintura, con diseños geométricos y simbólicos. Mérito a quien lo merece, y es que las mujeres amuzgas son expertas en bordado y confección de huipiles, que se venden en el mercado internacional.
Entre sus saberes ancestrales y de comunalidad, el trabajo comunitario se realiza bajo la práctica de “mano vuelta”, es decir, es una forma de ayuda mutua entre familia para construir casas, sembrar o bien realizar rituales que congregan a la población.
El documental Hilando Sones, dirigido por el cineasta originario amuzgo y talento artístico Ismael Vásquez, él es originario de San Pedro Amuzgos, Oaxaca. Su obra ha sido ya reconocida internacionalmente por su sensibilidad, belleza artística y su profundidad cultural y estética. La cinta entrelaza diversas historias narradas en amuzgo, la lengua originaria del pueblo, como un acto de resistencia y preservación cultural.
Desde el pensamiento crítico y decolonial, el cineasta propone rescatar la memoria colectiva derivado del olvido y la discriminación, así como exclusión y opresión en contra de su población. Adicionalmente plantea la cohesión social generando la identidad y pertenencia a través de sus instrumentos de trabajo y música, el telar de cintura y sus instrumentos musicales, entre ellos, el violín, además genera la reivindicación del valor de las personas amuzgas frente a quinientos años de dominación y marginación del ser, el saber, el poder y la naturaleza; su visión es clara y poderosa, la comunalidad como instrumento de mantener unida la cosmovisión comunitaria y el respeto por los saberes ancestrales.
Felicitamos a Ismael Vásquez, quien ha utilizado la tecnología, el cine, como una herramienta para contar la historia de su pueblo desde dentro, la importancia de este trabajo es que muestra los mecanismos de opresión en que han vivido dicha población y genera los ánimos para que otros cineastas originarios puedan narrar sus realidades y visibilizar, porque lo que no esta no existe, lo que no existe no tiene derechos.
“Hilando Sones es, en esencia, una defensa de la memoria. Lo que no se cuenta, desaparece. Ismael cuenta para preservar: lo que se perdió, lo que perdura, lo que puede recuperarse. Y con ello abre camino para otros cineastas indígenas y sueña con que en sus próximos proyectos haya cada vez más técnicos indígenas”, (tráiler oficial Hilando Sones).




