Detienen en Colima a 2 vínculados a un intento de feminicidio en Yucatán
El reciente fallo de la Licitación Pública LPN-CMAS-LA-01-2025, para la contratación de monederos electrónicos de despensa en la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento de Xalapa (CMAS), ha dejado un mal sabor de boca, al evidenciar que el criterio de continuidad pesó más que el propio proceso. Las interesadas fueron las firmas Edenred México, de Bertrand Dumazy; Broxel, de Gustavo Gutiérrez Galindo; Toka Internacional, de Hugo Villanueva Cantón, y Pay Company, aunque esta última fue descalificada por no contar con certificación del SAT, requisito que, cabe mencionar, no estaba contemplado en las bases del concurso.
Con Pay Company fuera del camino, Broxel no era la opción más económica, como muestran los propios documentos de la licitación. De hecho fue Toka quien presentó la oferta más competitiva, con un porcentaje de bonificación de -2.01%, mientras que Broxel ofreció un -1.95% y Edenred un -0.30 por ciento. Es decir, la valera jalisciense fue quien ofreció las mejores condiciones en la relación calidad y precio; no obstante, el resultado del pasado 1 de febrero de la CMAS favoreció nuevamente al proveedor que ha llevado cuenta en los cuatro últimos años: Servicios Broxel, S.A.P.I. de C.V.
Uno de los principales argumentos esgrimidos por la CMAS para justificar la adjudicación fue la "conveniencia" de seguir con el proveedor, bajo el pretexto de que los trabajadores ya cuentan con las tarjetas de esta empresa, lo que supuestamente facilitaría la dispersión de los vales. Sin embargo, este tipo de justificación contraviene el principio de mejores condiciones para el Estado, establecido en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, que exige que las contrataciones se realicen garantizando el mejor valor por el dinero en términos de precio, calidad y oportunidad.
Además, el proceso salió a tiempos recortados, lo que limitó la capacidad de los participantes para ajustar sus propuestas.
Con un contrato de hasta 53 millones 411 mil pesos, la decisión de mantener a Broxel en lugar de optar por una mejor oferta abre cuestionamientos sobre la imparcialidad del fallo y sin duda abren la puerta a una revisión del municipio y del propio gobierno de Veracruz, a cargo de Rocío Nahle.
Nestlé Waters enfrenta una crisis de gran magnitud tras la detección de contaminantes en la producción de su icónica marca de agua mineral Perrier. Producto que se vende en México, y en que debieran estar involucrada la Profeco, y la Cofepris. Autoridades sanitarias en Francia han identificado irregularidades en la planta de Vergèze, donde la empresa utilizó tratamientos no permitidos en la producción de sus aguas minerales, generando preocupación sobre la calidad y seguridad del producto. El problema salió a la luz en abril de 2024, cuando Nestlé suspendió la producción en la planta tras detectar bacterias de origen fecal en el agua embotellada. Sin embargo, informes recientes revelan que en 2023 ya se había recomendado suspender la autorización de explotación de varias plantas de Nestlé, incluida la de Perrier, debido al uso de microfiltros no autorizados en el proceso de purificación.
El caso ha escalado a nivel legislativo. El 7 de febrero de 2025, tres senadores realizaron una inspección a la fábrica de Vergèze como parte de una investigación sobre las prácticas de los fabricantes de agua embotellada. Este escándalo representa un desafío importante para Nestlé, no solo en términos de producción y exportación de Perrier, sino también en la confianza del consumidor. En el pasado se dijo que pagó en Francia una multa de dos millones de euros (dos mil 21 millones de dólares) en dos casos relacionados con aguas minerales, uno por perforaciones ilegales y otro por fraude. Abra que estar atentos al seguimiento de este asunto.
El alcalde de Parras, Coahuila, Fernando Orozco Lara, ha declarado que buscará apoyar a los campesinos ante el grave problema de escasez de agua en el municipio, pero su postura ha dejado más dudas que certezas. A pesar de reconocer que el conflicto lleva décadas sin resolverse, sus declaraciones parecen más un intento de calmar las tensiones que una verdadera voluntad de enfrentar los intereses que han monopolizado el agua en la región. Orozco ha mencionado reuniones con los dueños de Casa Madero, y los ejidatarios, e incluso ha citado un estudio universitario que detectó una merma del 75% en un arroyo clave para la zona. Sin embargo, hasta ahora no ha planteado ninguna medida concreta para garantizar una distribución justa del recurso ni ha dejado claro si realmente hará valer la autoridad municipal en este conflicto. Su discurso de conciliación contrasta con la realidad: los campesinos siguen enfrentando una grave crisis mientras Casa Madero continúa con su producción sin aparentes restricciones. El conflicto por el agua no es nuevo, y durante más de 20 años se ha permitido que las tensiones crezcan sin que ninguna administración municipal imponga reglas claras. Ahora, con las recientes manifestaciones y la creciente presión social, Orozco se ve obligado a intervenir, pero su actitud evasiva sugiere que más que resolver el problema, busca apagar el incendio sin afectar los intereses de la vinícola. Los ejidatarios exigen medidas inmediatas, pues su producción agrícola está en riesgo. Piden una supervisión permanente de las autoridades municipales y estatales para asegurar que el agua se distribuya de manera equitativa. Orozco tiene la oportunidad de marcar una diferencia, pero la pregunta sigue en el aire: ¿realmente está dispuesto a enfrentar el problema o solo busca ganar tiempo mientras todo sigue igual?. Ya veremos si todo es simulación o realmente hay deseo de apoyar a ambas partes para que todos los involucrados queden satisfechos, de lo contrario tendrán que intervenir austeridades federales porque la situación la ha rebasado a Orozco Lara….
@juliopilotzi




