La no deforestación que sí es deforestación
Tengo, para mí, que el amor y el odio se encuentran en la naturaleza del ser humano; empero, los valores culturales modelan a estos dos sentimientos; eso sí, conforme a las circunstancias individuo-sociales por donde transcurre nuestra existencia.
Algún día, explicaré dialéctica e históricamente esas sensaciones humanas en la etapa prehistórica, en la esclavista, en la feudalista, en la capitalista, y en algunos brotes socialistas, que fueron frustrados.
¡No hay duda! El mundo vive, hoy, en el capitalismo; cada país con modelos diferentes, y con dos naciones poderosas económica y militarmente: Los Estados Unidos de América (EUA) y la República Popular de China RPCH). La cultura occidental (de raíz greco-romana) ha dominado a todas las demás culturas, a grado de casi desaparecerlas.
La globalización humana está configurándose con nacionalismos tercos que se resisten, formando bloques, más por necesidad que por convicción.
México gira en torno de los EUA; somos los mexicanos el planeta más cercano al gran sol del capitalismo mundial, nuestro poderoso vecino del norte.
Es, el derecho mexicano, escrito; proviene de la constitución de Solón en Atenas. De la Europa Mediterránea nos llegó a través de las Españas.
El derecho de EUA no es escrito, es consuetudinario; procede de la constitución de Licurgo en Esparta, y llegó, a las 13 colonias estadunidenses, de la Europa nórdica.
México ha tenido nueve constituciones; y la vigente, desde el primero de mayo de 1917, de 136 artículos y 16 artículos transitorios originales. En ese entonces, tuvo 19 mil 979 palabras. Hoy, en octubre 2026, tiene 85 mil, 267 palabras, y sitúa en sus artículos 6º y 7º la libertad de expresión. Empero, a nuestra Carta Magna la han hecho pedazos los de la 4T, por órdenes irresponsables de Obrador y Sheinbaum, todo para que brotara su inicial sueño caótico autoritario, y su segundo piso de alucinación dictatorial.
EUA sólo ha tenido una simple declaración de derechos; vigente desde el 4 de marzo de 1789, y formada por 10 enmiendas, las que, actualmente, son 27. Esa constitución estadunidense tuvo, en su inicio, 4 mil 543 palabras, y hoy tiene 7 mil 591; por cierto, su primera enmienda es la libertad de expresión.
El cumplimiento y aplicación del derecho en los EUA está calificado, por su positividad en su territorio, entre 95 a 100%; según el Relator Especial de la ONU, evaluador de la estructura legal de los países miembros.
El cumplimiento del derecho en México, en su positividad territorial, llegó a ser de 45 a 50%, e iba en ascenso; pero a partir del 2018 al 2026 es de 15 a 20%, y va en franco descenso.
Recientemente, con la llamada ‘Ley Anti-memes’, y las reformas y adiciones en el Código Penal Federal, se está violando la Libertad de Expresión, al criminalizar su ejercicio. Sin vergüenza, cual ninguna, el inescrupuloso e inmundo gobierno de la 4T exigen respeto para su degradado gobernar, y prohíbe la crítica, criminalizándola.
Y es que la crítica de los memes ha sido brutal, como tan brutales han sido las carcajadas y las sonrisas, patológicas, exacerbadas e hirientes, que barbota el cansado e impúdico rostro de doña Claudia.
El jefe del narco gobierno en México, so pretexto de la presentación de uno de sus pasquines invendibles, y desde su cómoda hacienda, con clínica moderna, doctores especialistas a su servicio, total cobertura de medicamentos, centenares de soldados a sus órdenes, dijo, como siempre, una ensarta de mentiras que destilan su rabia devastadora en los 8 años de su mal gobernar.
Su hostilidad bestial contra Felipe Calderón, tumbando, desde hace años, su escultura en el oficial Museo de Los Pinos, para ahora descabezarla, como espectáculo nacional; y, en su necedad, olvidándose que quien descabeza será descabezado.
Tan preocupado está por las raterías multimillonarias de sus hijitos Andy y Bobby, con Amílcar Olán, promovidas por Obrador, a través de su secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, que se pone a aventar patadas por doquier.
Por ello, lo cuestiona puntualmente Beatriz Pagés: “Ante qué bandera se hincó López Obrador… porque además de destruir todas y cada una de las instituciones democráticas, entregó la soberanía nacional al narcotráfico”; y es cierto, destruyó: educación, salud, seguridad, justicia, diplomacia, economía, ética, y el sistema electoral.
Y lo único que creó fue la ruina nacional.
Esos son los múltiples caminos de su ira; es su gobierno del odio, y de su crapulosa inmoralidad.




