Entre la espada y la pared los trabajadores mexicanos

El Decreto presidencial publicado el pasado 23 de abril en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que pretende “de forma voluntaria” reducir el salario a los altos funcionarios del gobierno federal hasta en un 25 por ciento de manera progresiva y la cancelación de su aguinaldo como la de cualquier otra prestación de fin de año, se le pretende aplicar desde subdirectores hasta el presidente de la república, mandato que afectará fuertemente a las familias de los trabajadores del gobierno, así como un acto sin precedentes que vulnera a la propia Constitución Mexicana.

Sobre este punto nos preguntamos si ¿es decreto o no? porqué dice el texto publicado “de forma voluntaria (sic) se reducirá el salario de los altos funcionarios” entonces es de forma voluntaria pero obligatoria. ¿Me pregunto? Que trabajador público se va a negar a que firme la hoja de consentimiento para que le descuenten de su salario esa disposición presidencial, si se lo pide su jefe o jefe de administración de la dependencia donde trabaja, seguramente se verá obligado hacerlo, pues de lo contrario se le perdería la “confianza” al servidor público en cuestión y podría quedar despedido, solo por defender sus derechos.

En este sentido el Senador Ricardo Monreal Ávila, Coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, en entrevista afirmó que “no se puede aplicar el decreto por encima de la ley. Lo mismo que con el salario. Recuerden que el salario es un derecho, es una prestación que la Constitución y la ley definen como irrenunciable” 

“Entonces, para que proceda y se destine a un fin distinto el aguinaldo, tendrá el trabajador, el funcionario, que endosar su cheque a la causa noble que se propone; pero la ley esta por encima de cualquier decreto”

“Un decreto, lo digo con todo respeto del Ejecutivo jerárquicamente, constitucionalmente, la ley debe de estar por encima de él” puntualizo Monreal.

Por su parte Porfirio Muñoz Ledo, el Tlatoani de la política mexicana y el más respetado por los políticos y sociedad mexicana, expreso: “Ignorantes y abusivos” quienes pide a funcionarios renunciar a su aguinaldo y salario por un 25 por ciennto.

Sin duda esta medida contra los servidores públicos de reducir su salario en un 25 por ciento y quitarles su aguinaldo acción que verían afectados sus bolsillos miles de trabajadores, sería un terrible mal ejemplo para los empresarios del país, pues podrían aplicar la misma actitud contra los empleados del sector privado.

Entonces donde queda el grito del gobierno federal a los empresarios para que no le dejen de pagar a sus trabajadores, cuando estos pretenden darles un machetazo a los trabajadores al servicio del estado, no hay congruencia.

No tendría sentido afectar los salarios de los trabajadores pues no pinta esta acción hacendaría como ahorro, hacerlo en estos tiempos de crisis en la que cientos de miles de trabajadores mexicanos están perdiendo su empleo diariamente por la pandemia del coronavirus, me parece a todas luces un acto de injusticia.