Aurelio Reséndiz García/Quadratín.
Entrando al séptimo mes del año, ya vivimos 6 meses de nuevas cosas, de trabajos nuevos, de experiencia nuevas, conocer nuevas personas o simplemente a transcurrido cotidianamente, pero lo que en el último mes he escuchado frecuentemente es que la gente está cansada, sienten que el día no les rinde y la noche no se diga, que siempre tienen un profundo sueño o bostezo, que no descansa al dormir, que siente el cuerpo pesado y débil, en fin le buscamos justificación a un sin número de posibles cosas que nos pasa.
¿Pero quién tiene la culpa?, acaso será porque la tierra va en una frecuencia más alta que nuestro cuerpo no se adapta a ellas, los extraterrestres tienen la culpa, seres de otra dimensión nos está robando la energía, la tierra está entrando en otra dimensión, tiene que ver el mundial, estas respuestas salen en redes un sin número de videos dando algún tipo de respuesta a la pregunta que es lo que nos tiene tan cansado. Pero creo que yo puedo decir quién es el culpable y ese culpable somos nosotros mismo por qué.
- No tenemos un control del tiempo que utilizamos de redes sociales en el celular o la computadora. No digo que sea malo el tener algún aparato electrónico que nos sirva para distraernos un poco de las tareas que cotidianamente hacemos, lo malo es que empezamos a ver las diferentes redes sociales y no nos percatamos la hora que dejamos estas redes, ya que, de video en video, de publicación en publicación se nos va consumiente los minutos y eso provoca que nos vayamos a acostar a las 2 o 3 de la mañana. Hay que tratar de tener un tiempo definido para estar en redes sociales.
- Dormir pocas horas. El dormir poco puede ser por dos cosas, el primero por un exceso de trabajo que, aunque quiera dormir uno, el compromiso de sacar el trabajo a la larga afecta nuestra calidad del sueño, nuestro descanso, nuestra calidad de vida. Y la segunda el quedarse en redes sociales antes de dormir donde decimos solo 1 hora y me duermo, pro se pasa 1 hora, 2 horas, 3 horas, etc. hasta que ya son las 2 o 3 de la mañana y para nosotros no nos percatamos que hemos durado mucho. Como lo mencione antes el administrarnos nos ayudaría a ir dejando este mal hábito.
- Intentar controlar lo que no depende de ti. Hay ocasiones que hay cosas que no depende de nosotros, pero como le pensamos para hacer, solucionar o evitar alguna situación, pero eso genera una sobrecarga mental que al final propicia a estar cansado, distraído, confundido (a veces). Deja que las cosas sucedan no porque lo pienses demasiado va a cambiar algo, preocúpate por lo que tu si puedes controlar como es tu tiempo, tu persona (personalidad, hábitos, conocimientos, actitudes, valores y habilidades), las diferentes activadas que tu realices, no te preocupes por los demás incluso si hablan mal o bien de ti, no le des importancia a los comentarios que otras personas hagan de ti.
- Insistir en ayudar a quien no quiere ayuda. Hay ocasiones que somos muy insistentes en ayudar a alguien que nos provoca el desgastarnos de más física y emocionalmente, queremos salvar a todos pero siempre es bueno escuchar a las personas ya que hay gente que sabe que dentro de sus posibilidades puede solucionar ese problema, pero hay estamos nosotros insistentemente y cuando nos dice que no pasamos de esa emoción de alegría por ayudar a la persona por las emociones de ira y tristeza porque nos hacemos ideas erróneas en nuestra cabeza. Antes de ayudar a alguien pide permiso para ayudarlo y si te dice que no déjalo no te preocupes por esa persona.
- Cargar con problemas que no te corresponde. Casi por lo regular los hijos cargamos con los problemas de los papás, en el trabajo si eres el dueño o encargado no solo cargas con los problemas de la empresa o del trabajo, sino con los diferentes problemas que traen los empleados. Consejo sabio no te preocupes por los problemas de los demás, preocúpate por los tuyos porque te aseguro que nadie se preocupa por tus propios problemas, veras que soltar todo eso te hará sentir mejor. Ojo, no estoy diciendo que seas indiferente ante los problemas de las personas que te rodean, pero a veces hay ocasiones que nos preocupamos mas por otras personas que por nosotros mismos.
y por último el mantener relaciones que constantemente te desgastaran, dar demasiado peso a la opinión de los demás y decir “Sí” cuando en realidad quieres decir “NO”. Hay ocasiones que nos han tocado alguna pareja o un amigo o amiga que nos hace vivir una relación toxica que no nos deja vivir, que estamos con la incertidumbre o vigilancia de esa persona, si vives eso aléjate de ella o de él, convive con alguien que te de tu espacio y te deje vivir, algún día te agradecerás alejarte de esa persona.
Tu energía no solo depende de ti, si haces ejercicio, si comes saludable, si tienes buenos hábitos, tu energía también depende de las personas con las que te rodean, de lo que quieres controlar que no está en tus manos, de las cosas que realices, de si tienes una buena calidad de vida, una buena calidad de sueño reparador. Checa y evalúa que hábitos, actividades o personas te están provocando esa baja energía en tu persona y trata de cambiar eso, lo importante siempre eres tú. Hasta la próxima.