¿A quién pegan las tomas de la ciudad?
No distribuir gasolina para que la gente no pueda movilizarse en el fin de semana que termina el asueto y cuando un millón 700 mil estudiantes menores regresan a la escuela, esa forma de limitar a los ciudadanos es una manifestación de control. "El poder soy yo", y háganle como quieran.
Este inicio de año, de gobierno, de régimen es claro: no importan las instituciones, pero tampoco importan las personas.
Someterlas para luego generar este tipo de Síndrome de Estocolmo es la manera medieval de generar "admiración" por el que todo lo puede.
Ya verás, es como cuando te asaltan y dices: "bueno, pero lo mejor es que estoy vivo, que no me hirieron ni mataron, eso se agradece".
Diremos ¡wow!, ya hay gasolina de nuevo y agradezco la rapidez con la que se normalizó.
Sí, hay un problema de fondo y seguramente es de corrupción y seguramente es desde dentro de Pemex. Yo puedo recordar que se echó a andar un monitoreo de fluido en los ductos, y que se diseñó un protocolo de seguridad cuando se detectara irregularidad, y muy probablemente ese protocolo no se echaba a andar desde los operadores.
...Y muy probablemente el escudo sindical los protegía, o la amenaza de paralizar el país con desabasto desde esos liderazgos sindicales -lo que hoy sucede desde la orden del Ejecutivo de cerrarle a la llave- y hay que proceder a investigar con prontitud, pero someter a la ciudadanía y frenar su actividad familiar, económica, de asistencia al trabajo, de regreso de vacaciones, es una forma indecente, de decir "el estado soy yo".
Aunque será oportunidad para diseñar, desde la gente y las autoridades distintas al presidente, estrategias de movilidad limpias, que usen menos gasolina, de pensarnos en comunidades de menor uso de motor a gasolina, de transportes públicos más eficientes, de vialidades para bicis, de trabajos cercanos a casa para acercarte andando. Es una forma positiva de ver el problema.
Someter a los demás para hacerle sentir al todopoderoso su fuerza, no es una forma respetuosa de las personas, ni de la democracia como forma de vida, que además da pie a otros esquemas de corrupción.




