Michoacán: 6 semanas de un ciclo escolar incompleto
Estamos, más de lo que nos podemos imaginar, muy cerca del proceso intermedio. Ciertamente, el tramo que falta, hablando estrictamente de meses y semanas, nos marca un tiempo holgado, el que tenemos que esperar para que se oficialice el arranque. Aunque el tema, que se vive con gran intensidad, es el juego del posicionamiento y la lucha interna en cada partido o fuerza política. Sabemos que se aprovecha al máximo cada oportunidad que se tiene para salir a escena y mostrarse ante los distintos sectores de la ciudadanía. De igual forma, muchos han echado andar una especie de asambleas de información que, de plano, es algo así como ir generando las condiciones para llegar en plenitud en la fase previa de las definiciones. Pasa en todas partes. Las 17 gubernaturas que se disputarán, desde ahora, se encuentran en un terreno de disputa álgido.
Muchos dicen que no hay que hacer caso de las encuestas que se divulgan. A nuestro juicio, las metodologías, especialmente la elección presidencial, sentaron un precedente importante. Fueron unas cuentas, no todas. Las de prestigio, por ejemplo, acertaron con los pronósticos que, luego de difundirse, se oficializaron por el órgano electoral. Hace poco, de hecho, citamos un par de estudios demoscópicos que, con ese margen de error, se situaron en la cima. Una vez afianzadas, a propósito de ello, podemos creer en lo que proyectan, al menos, en las elecciones intermedias del 2027. La forma en cómo se aplican los cuestionarios, sobra decirlo, nos lleva a concluir que Morena, una vez más, será el gran ganador. Se tiene previsto, tomando como punto de referencia que está a la cabeza, que el partido guinda, se llevará, sin temor a equivocarme, 16 de 17 gubernaturas, incluyendo Querétaro, que es la joya de la corona.
Lo que muestran algunas encuestas, en este tramo crucial, es un descenso del PAN en Querétaro. Los escándalos que ha protagonizado el gobernador Mauricio Kuri, sumados a la falta de liderazgos de Acción Nacional, les ha cobrado factura. Eso, en cambio, le ha permitido a Morena ganar terreno importante. A estas alturas, por decirlo de algún modo, la izquierda ha emparejado los cartones. Por eso vemos tanto escepticismo en las declaraciones del mandatario estatal que, de manera abierta, ha convocado a no votar por Morena. Creemos que, de pronto, los números lo han alarmado de la situación que aqueja al panismo. El más claro ejemplo de ello, lo sabemos, fue lo que pasó hace poco en Yucatán. En aquel entonces, estando en funciones, el jefe del ejecutivo presumía estar en las primeras posiciones de respaldo ciudadano. Eso, propiamente dicho, está en manos de la población, pues las decisiones, sea cual sea el escenario, lo decide el pueblo.
A finales del siglo XX, haciendo un estudio minucioso, la decisión no dependía de la población, sino del manejo o el sometimiento a los grandes sectores sociales, industriales y campesinos. En los tiempos en los que vivimos, con el despertar de las conciencias, la enajenación se terminó. Frente a esta situación, queda claro, las elecciones se tienen que poner a juicio del escrutinio público. Eso es precisamente lo que pasará en Querétaro. Será la gente la que tome el rumbo a partir del 2027 en adelante. Desde esa perspectiva, está muy claro, brota el nombre de Santiago Nieto. Obteniendo él la estafeta, de acuerdo con las encuestas, se convertiría en el perfil más competitivo de la izquierda. Su posición, lo decimos con fundamento, le da enormes chances de romper con la hegemonía del PAN. En las filas del lopezobradorismo, por esa simple razón, suena el nombre del titular del IMPI.
A menudo, viendo el ascenso de Santiago Nieto, su nombre se ha convertido en un blanco de guerra sucia. Salen a escena, de hecho, difamaciones y maquinaciones que, de plano, tienen una dedicatoria especial para tratar de inhibir su crecimiento en las encuestas. Quien también padece esa misma situación, por obvias razones, es el senador de Zacatecas, Saúl Monreal. Él, lo dijimos, es ampliamente el favorito en la carrera por la gubernatura de su estado natal. Si comparamos una y otra, desde luego, podemos decir que el punto, como tal, radica en la elevada aprobación que tienen en los estudios demoscópicos.
El principio rector de todo partido, recordemos, es la voluntad de la ciudadanía. En Zacatecas, es una realidad, la población civil inclina la balanza a favor del menor de los Monreal. Y él, que se ha apoderado de los reflectores, vive un momento estelar como legislador, pues su posición, en distintas comisiones de la Cámara Alta, lo afianza más.
En el caso de Querétaro, démoslo por hecho, la historia se repetirá: Santiago Nieto será candidato de Morena, esta vez en la carrera por la gubernatura, de las elecciones intermedias del 2027. Las chances que tiene, estamos al tanto de ello, son potencialmente altas, pues los números, de un tiempo para acá, comienzan a favorecerle. Por eso vemos claro una contienda cerrada en la que el PAN, con esa cadena de descalabros, entregue la administración, como en su momento se hizo en Yucatán, lo mismo que el Estado de México.




