MORELIA, Mich., 9 de agosto de 2020.- El agua potable es un derecho humano que en México está previsto por artículo 4 de la Constitución Política, así también lo consideró la Organización de las Naciones Unidas en el año 2010, y lo anterior quiere decir que el estado mexicano debe garantizar que todos los mexicanos y mexicanas tengamos acceso a tan vital líquido.

Sin embargo, a últimas fechas el agua potable no ha sido correctamente suministrada por la autoridad municipal, estatal y federal a la ciudadanía, pues así encontramos, que redes de agua potable a lo largo y ancho del territorio mexicano han sido manejadas de forma muy diferente, obteniendo como resultado redes de agua muy deterioradas, con múltiples fugas, pero también lugares donde se hiper clora el líquido, otros en el que no se les pone el suficiente cloro y en muchas poblaciones más donde ni siquiera se clora el agua.

En cambio, ha ganado terreno la creación de purificadoras en manos de particulares que han hecho de ello su modus vivendi, legalmente registradas aparecen poco más de 10,000 purificadoras en México, pero quizás sean tres empresas las que tienen el mayor control de purificación y distribución en nuestro país, y evidentemente que toda esta agua potable tiene un costo económico que repercute en las familias mexicanas.

Es correcto que exista la oferta de agua purificada embotellada para su venta a los ciudadanos, pero ello debe de ser como una alternativa y no como una obligación, porque el estado mexicano, debe tener garantizado el abasto del agua potable; así, encontramos muchas ciudades en otros países donde hay confianza en que, el agua que llega a los domicilios por la red es potable, incluso hay en la vía pública bebederos, mientras que en México ni tenemos la confianza de que el agua que llega por la red sea potable ni tenemos centros públicos de abastecimiento de tan importante líquido.

Si la autoridad no busca como dotar de agua potable a sus ciudadanos entonces no hay certeza de que se esté cumpliendo con este derecho humano, pues a quien más vulnera son a las miles de personas que tienen dificultad para gastar en una botella de agua, y en consecuencia el agua que toman puede causarles diversas enfermedades.

La red de agua potable en la mayoría de las ciudades en México son redes muy antiguas que obligan a ser ahora restauradas o en su caso renovadas y la autoridad a través de sus organismos que regulan el agua potable deben buscar la forma de proporcionar al pueblo agua potable de forma gratuita.

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