Descomplicado
Me parece interesante pensar desde la teoría de la disrupción, me ayuda a pensarme que estoy vivo, así como a cuestionar el mundo en que vivo y e porqué no me gusta lo que observo en esta sociedad individualista y egoísta, hedonista, que busca valores líquidos, efímeros e inmediatos (Bauman, Lipovetzky), que no le interesa el otro ni su bienestar (Levinas) sino someterlo, explotarlo.
De esta manera lo disruptivo no es solo lo nuevo: es lo que incomoda, o bien, transforma y propone otros mundos posibles, otros modelos trasmodernos (Dussel), transculturales (Francisco Jiménez).
Lo disruptivo lo vemos en las propuestas de teóricos como Judith Butler en sus dispositivos de género, a través de la identidad trans o drag; pero también con Boaventura de Sousa Santos con su propuesta disruptiva de epistemologías del sur, que va contra el pensamiento eurocentrado, las sociologías de las ausencias y emergencias: Bell Hooks, desde el feminismo negro se plantea escribir, educar, trabajar que son actos que ayudan a desarrollar la interseccionalidad; o bien, Michel Foucault, nos muestra como la disidencia sexual también es disruptiva cambia el rumbo normalizado de sometimiento, control y disciplinamiento de los cuerpos, aunque no utilizó el concepto disrupción, de alguna manera eso es disruptivo, incómodo, y propone transformar y ubicar otros mundos.
Por otra parte, una de las paces de la tercera generación de la cartografía de la paz es la transculturalidad, para transitar a otro modelo cultural; para hacer transformación o transitar a otro proceso social se requiere de muchos años de trabajo permanente en la formación de perfiles que tengan principios, valores y virtudes sociales, amen, de otros elementos contextuales que ayuden a evitar la opresión, violencia e ideologías, el modelo económico, el patriarcado, la globalidad, el hedonismo, el hiperconsumo, entre otros.
Las marchas a las que he asistido durante el mes del orgullo gay en Michoacán (Pátzcuaro, Ario, Morelia y otras), me hacen pensar en la importancia de un cambio en el modelo de participación, que no solo sea celebración, sino que fortalezcan actos de transformación, disruptivos que cuestionen el orden establecido que nos interpela y se propongan nuevas formas de convivencia y participación ciudadana, donde logremos mejorar la cohesión social (Quadratin Gerardo A. Herrera).
Por ello, se requiere descentralizar el orgullo, no solo en la capital del Estado, o en ciertas cabeceras municipales, es importante llevar las marchas a municipios rurales e indígenas, así como población con identidades afromexicanas, donde no se han realizado expresiones del orgullo gay. Hay que romper el mito que solo en las ciudades cabe el orgullo gay, en cada pueblo siempre habrá un corazón disidente sexual que late y vibra por alcanzar visibilidad.
Se requiere que las marchas visibilicen otras identidades sexuales que viven con interseccionalidades, es decir que viven con múltiples opresiones como las personas trans indígenas, personas con discapacidad disidentes sexuales, afromexicanos, personas en situación de calle, entre otros, haciendo que la lucha sea un espacio donde converjan diversas luchas y unificadas por una sola, la lucha por la vida (Boaventura de Sousa Santos) y de ahí el impulso a todas las luchas sociales.
Nunca más la simulación y el oportunismo político, la manipulación partidista y el desplazamiento de perfiles de la disidencia por otros actores sociales que usurpan las acciones afirmativas, sin el decoro y con el descaro de presentarse a ejercer una posición electoral sin ética sin que les corresponda. Por ello, la importancia de denunciar a instituciones o empresas que usan el orgullo o bien cuelgan los símbolos de la diversidad al frente de los edificios públicos para limpiar su imagen sin comprometerse a impulsar acciones para la progresividad de los derechos humanos, por ello, no a la cooptación mercantil del movimiento, las marchas no son marcas en productos, servicios o mercancías, son una expresión de lucha y resistencia que visibiliza la disidencia sexual, y eso la hace disruptiva, impulsando cambios ideológicos y de otra índole.
Frente a la crisis medio ambiental, social, subjetiva (Félix Guattari) y de otros temas, se requiere trabajar en un modelo de paz diverso sexual (Gerardo A. Herrera Quadratin), que, de sentido al desarrollo de la paz holística con elementos constitutivos sistémicos e interdependientes, desarrollando estrategias y alianzas con colectivos que no sean de la disidencia sexual y que abanderen temas fundamentales como el de medio ambiente, feminismo, la paz, masculinidades, justicia, desplazados, desaparecidos, crímenes de odio, transfeminicidios, entre otros.
Es importante sumar a las marchas que ya se están realizando, a sobrevivientes de violencia, a adultos mayores que vivieron la pandemia del VIH/Sida, así como a personas que han vivido la desesperación de no encontrar a un pariente, a un hijo desaparecido, a alguien que fue asesinado por un crimen de odio; a desplazados por el crimen organizado, para ello, las marchas también deben de ser instrumento y vía para denunciar públicamente con lonas, mantas, altares y otros elementos simbólicos la violencia que vive los integrantes de la disidencia sexual, amén de otras poblaciones.
Las marchas deben de reposicionar nuevos conceptos, nuevas palabras que nos hagan reflexionar, como las concernientes al medio ambiente: “ecoconcienciagay”, “ecoorgullo”, el concepto “autoconcienciadiversa”, “soberanía comunitaria”, impulsar los temas de la “ética de los cuidados”, “biofilia”, la “ecosofia”, “los saberes disidentes”, “planetariedad gay”, “las epistemologías del sur”, es decir, pensar en la posibilidad de compartir la reflexión de impulsar un giro decolonial (Quijano, Segato, Lugones, Grosfogel, Mignolo), al ser, el saber, así como al poder y desde luego la naturaleza.
Las marchas deben de empoderar y emancipar (Quadratin Gerardo A. Herrera) al momento de resistir y demandar la posibilidad de proponer nuevos mundos, con una visión como el pensamiento rizomático de Félix Guattari donde toda la humanidad esta interconectada. Pero adicionalmente, se podría construir los modelos de marchas para diseñar laboratorios de futuros de mundos posibles, y no solo visibilizar orgullo y protesta, sino adicionalmente proponer transmodernidad, transculturalidad.




