Estudiantes michoacanos: entre pantallas e IA
10 de diciembre
El sábado 6 de diciembre vivimos un día histórico para México. Nuestra presidentA de la República, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, compartió con el pueblo los logros de siete años de Transformación. Lo hizo frente a 66 mil personas comprometidas con el humanismo mexicano y con el proyecto de nación que hoy pone al centro la dignidad, la justicia y los derechos del pueblo.
Este hecho cobra aún mayor relevancia en el marco de los 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres, porque a pesar de haber sido víctima de violencia política por razón de género, nuestra presidenta no se detiene, no se calla y no retrocede. Por el contrario, reafirma con hechos la importancia de la participación de las mujeres en la vida pública, y gobierna con la convicción de defender las conquistas del pueblo y los derechos humanos de todas las personas, sin distinción.
Desde esta responsabilidad que hoy tengo como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República, asumo como una obligación ética, política y profundamente humana informar, concientizar y recordar que el 10 de diciembre conmemoramos el Día mundial de los Derechos Humanos. No como una fecha simbólica únicamente, sino como un llamado permanente a defenderlos, promoverlos y hacerlos realidad.
Estoy convencida de que otra realidad para la niñez mexicana es posible. Por eso, hace un año, desde la Comisión que presido, lanzamos una convocatoria para que niñas y niños nos compartieran, a través de cuentos, poemas y escritos libres, qué significan para ellas y ellos los derechos humanos.
Este 2025 refrendamos ese compromiso con una nueva convocatoria, ahora a través del dibujo, para que la niñez nos muestre cómo vive, siente y entiende sus derechos. Participaron dos categorías: de 5 a 8 años y de 9 a 12 años. La respuesta fue profundamente conmovedora.
Agradezco de corazón a las madres y padres de familia, que atienden con paciencia las mil preguntas de sus hijas e hijos:
—¿Qué es un derecho?
—¿Por qué todas las personas los tenemos?
—¿Cómo se defienden?
Gracias por tomarse el tiempo de explicar, de investigar, de sembrar conciencia desde el hogar.
Me emociona profundamente haber recibido dibujos de la Ciudad de México, Estado de México, Sinaloa, de distintos estados de la República, y de manera muy especial de Michoacán. Mi reconocimiento a las y los docentes que dedicaron parte de su tiempo para que la niñez de nuestras comunidades hoy pueda conocer, comprender y expresar qué es para ellas y ellos un derecho humano.
San Isidro Labrador, Paracho, Cherán, Yurécuaro, Tarímbaro, Jalisco, Zinapécuaro, Los Reyes Salgado, Morelia: gracias infinitas.
Gracias por formar parte de esta revolución de conciencias que nace en la niñez. No vamos a permitir que nadie les arrebate sus sueños, su derecho a vivir en un Michoacán seguro, con hogar, con igualdad, con educación, con un medio ambiente sano y con todos sus derechos humanos garantizados.
Ver en sus dibujos palabras en p’urhépecha es una de las mayores motivaciones para seguir trabajando y para seguir respaldando con firmeza el Plan Michoacán, porque la paz, la justicia y la dignidad deben ser para todas y todos.
Como bien lo dijo nuestra presidenta: “Un país se puede desarrollar sin dejar a nadie atrás.”
Y esa es, precisamente, la transformación que estamos construyendo.




