Descomplicado
Como parte de un esfuerzo por fortalecer la atención integral y el respeto a los derechos humanos dentro del sistema penitenciario, el personal institucional del Centro de Reinserción Social “David Franco Rodríguez”, conocido como “Mil Cumbres”, participó esta semana en un proceso formativo especializado sobre derechos sexuales y derechos reproductivos en el marco del convenio de colaboración entre la Coordinación del Sistema Penitenciario y la Comisión Legislativa de Derechos Humanos del Senado de la República.
El proceso formativo dirigido a personal administrativo, buscó brindar herramientas éticas, legales y operativas al personal que atiende a la población privada de su libertad, a fin de garantizar un trato digno, informado y libre de discriminación.
Los derechos sexuales y reproductivos son parte de los derechos humanos fundamentales. Incluso en contextos de privación de la libertad, las personas conservan el derecho a: tomar decisiones libres e informadas sobre su cuerpo y su sexualidad; acceder a servicios de salud sexual y reproductiva; vivir sin violencia ni coerción sexual; ser respetadas en su identidad de género y orientación sexual; ejercer la maternidad y paternidad con dignidad.
Durante el proceso de información y formación, se abordaron los temas con un enfoque sensible y profesional, revisando además los marcos normativos nacionales e internacionales, como las Reglas Mandela, las Reglas de Bangkok y la Ley Nacional de Ejecución Penal. El proceso formativo fue impartido por el especialista en derechos humanos y pedagogía crítica Gerardo A. Herrera Pérez.
Participaron personal médico, jurídico, psicológico, deportivo y de trabajo social en las personas de Norma, Ditza, Ixayana, Emmanuel, Tadeo, Erandi, Alejandra, Patricia, Verónica, Claudia, César, Evelyn, Gerardo, Andrés, Marco, Brenda, Rocío, María, Verónica, Ana, Armando, Luciano, Sixtos Adalberto, quienes reflexionaron desde un enfoque de trato digno, no discriminación y atención diferenciada. A través de mapas conceptuales, las y los participantes reconocieron que los derechos sexuales y derechos reproductivos, no es solo cumplir con la norma, es también transformar la cultura institucional hacia una más humana, empática y justa.
El proceso formativo, también puso énfasis en la prevención de la violencia sexual, el abuso de poder, la discriminación por orientación sexual o identidad de género, y el manejo ético de situaciones de riesgo o vulnerabilidad al interior del penal.
Este proceso formativo, forma parte de un programa más amplio de formación continua para el personal penitenciario, enfocado en fortalecer: la atención con perspectiva de género; el respeto a la diversidad sexual; la promoción de la salud mental y sexual, así como la construcción de espacios seguros dentro del CERESO. Desde la dirección del centro, se reafirmó el compromiso con una gestión penitenciaria basada en derechos humanos, donde la capacitación permanente sea la base para un servicio público ético, profesional y cuidadoso.
Al finalizar el proceso formativo, se expresó que, las personas privadas de la libertad no están privadas de sus derechos, así como el personal del centro de reinserción es clave para hacerlos valer, se reitero una y otra ocasión. Con acciones como esta, el centro avanza hacia un modelo de reinserción social donde el respeto, la dignidad, el conocimiento y el cuidado colectivo sean la base de una justicia verdaderamente restaurativa.




