Descomplicado
El paquete económico para el 2027 entregado a la Cámara de Diputados es inercial, no plantea nada nuevo. Ni en la Ley de Ingresos, ni en el Presupuesto de Egresos. Es decir, seguiremos con una economía semiestancada, sin nuevos ni mejores empleos y, por lo tanto, sin los ingresos que requiere la hacienda nacional para cubrir el gasto corriente e invertir en infraestructura para el desarrollo nacional, salvo las impostergables nuevas inversiones públicas en energía.
La consecuencia será que, aunque el gobierno anuncie “un déficit moderado”, “manejable” e incluso “a la baja” para el 2027, seguramente recurrirá a un mayor endeudamiento, que puede poner en riesgo y a mayor costo, el nivel crediticio de México.
Aun cuando las cúpulas empresariales (¡esos “malditos neoliberales” –así los califican en “la 4T”- que siguen beneficiándose de los pagos del Fobaproa!) asistan a Palacio Nacional al informe presidencial y le aplaudan a la titular del ejecutivo su discurso lleno de lugares comunes, lo cierto es que no han invertido –ni invertirán- lo prometido porque no tienen confianza, ni advierten certeza jurídica ni sienten seguridad física (no creen en las cifras oficiales sobre la supuesta baja en los índices delictivos).
Y es que en lugar de ofrecer algún cambio en la configuración y actuación del poder judicial, ella elogia “el mejor desempeño” de la Corte “del Acordeón” respecto de la anterior (aunque ello no corresponda con la realidad). ¡Viva la desaparición de la separación de poderes!, pues.
Todo lo anterior, sin considerar las reiteradas presiones y amenazas del gobierno norteamericano para imponernos nuevos aranceles en medio de las negociaciones –que ahora serán anuales- del TMEC en un ambiente de tensa relación bilateral agravada por el caso Rocha Moya, a quien Sheinbaum se ha negado, hasta ahora, a entregar a la justicia norteamericana. Ello aumenta más el ambiente de confrontación que la presidenta mexicana alimenta cotidianamente con un falso discurso de defensa de la soberanía nacional. Y obvio que nada de eso ayuda a crear escenarios favorables para que vengan nuevas inversiones, nacionales y extranjeras, que sean una de las bases para propiciar el crecimiento económico.
Por lo tanto, el Paquete Económico 2027 recién entregado en San Lázaro no augura un mejor mañana para el país. Es obvio que en el gobierno de Morena lo saben. Una cosa es la tan cacareada alta popularidad de Sheinbaum y otra, la realidad, la de los reclamos con los que la señora se topa en sus giras para pregonar los supuestos avances de su administración, así como también los cotidianos escándalos de corrupción y de falsa austeridad de prominentes miembros de “el movimiento” morenista, tanto secretarios de Estado, como los narcojuniors del expresidente López Obrador.
Eso irrita y saca de juicio a “la doctora”, a quien cada vez se le percibe en público más desesperada, irascible. Y eso debilita más a Morena y sus aliados con miras a las elecciones del 2027.
Sin embargo, a pesar de todo ese escenario cada vez más complicado para el bloque gobernante, las encuestas publicadas en los últimos días revelan que la ciudadanía percibe a una oposición débil y que, si va dividida en esos comicios, Morena y sus satélites pueden seguir ganando. Así andan las cosas hasta ahora. ¡Ojalá y mañana cambien!




