Detienen en Colima a 2 vínculados a un intento de feminicidio en Yucatán
Hay que preguntarse cómo le hace la Presidenta para atender tantos fierros en la lumbre -como dicen los herreros- en medio de la vorágine de la realidad nacional e internacional de nuestros días.
Claro que se ven evidentes avances en temas centrales como el caso de la democratización del Poder Judicial y la promulgación de las reformas constitucionales de la agenda legislativa que dejó AMLO y la propia agenda de ella.
El Gabinete Presidencial llegó con un intenso ritmo de trabajo que evidencia en los informes de las mañaneras cambios y acciones de alto calado como en los casos del agua, de las obras de infraestructura, la terminación de los proyectos del sexenio anterior que quedaron inconclusos y la ampliación de los programas sociales.
México ha vuelto a brillar con la participación de la Presidenta en el G-20 y en sus relaciones bilaterales con gobernantes de varios continentes. El atractivo de México como destino de inversiones y como ejemplo de un Estado pacifista y humanista le promete un fortalecimiento político impresionante en el sexenio de Claudia.
Sin duda, el mayor patrimonio de Claudia tiene las mismas bases que le dieron fortaleza a AMLO: la credibilidad y la confianza en que continuarán practicándose los principios de no robar, no mentir y no traicionar al pueblo, poniendo en el centro la consigna de por el bien de todos primero los pobres.
Dicho, lo anterior, avanzar en el Segundo Piso requiere también regresarse al Primer Piso como condición de mantener la solidez del proyecto 4T.
Mucho se puede lograr si Claudia y sus negociadores pueden hacer entrar en razón a Trump demostrándole que EEUU necesita tanto a México como éste a ellos, tanto en el tema del TMEC como en el de la migración; aunque en este último aspecto, la ralentización económica de EEUU va a derivar de cualquier manera en una mayor desocupación sobre todo para l@s migrantes.
Finalmente, hay que felicitarse con el desempeño de la Presidenta en este inicio de sexenio que promete ser intenso, complejo y lleno de incertidumbre como ninguno de los anteriores y felicitarse también porque la fuerza de la mayoría contundente que la llevó al timón de la nación, logró ya derrotar al peligroso, corrupto y amenazante Poder Judicial abriendo un camino inédito y prometedor del poder popular con el cual un México mejor ¡claro que es posible!.




