Descomplicado
Nos tocó ver, por ejemplo, campañas de desprestigio en vísperas de que Andrés Manuel López Obrador fuera a tomar posesión como presidente en aquel entonces. Se hablaba, incluso, de una inflación, crisis y desempleo, inclusive un éxodo de mexicanos a otros países porque, a más no decir, dijeron que este nuevo proyecto sería un peligro para la economía. Para no ir más lejos, no ha pasado nada de lo que la oposición, con mucha determinación, dijo que sucedería. De hecho, se fue aceptando una serie de estrategias que, por su relevancia, fueron operadas en conjunto con el Consejo Coordinador Empresarial y el gobierno. El mismo AMLO, recuerdo, delegó tareas importantes para fortalecer los lazos que, a la postre, fueran el reflejo de muchas inversiones y oportunidades.
Dada la importancia, que ha sido sustancial, hemos visto que la estructura de trabajo se ha ido fortaleciendo entre el gobierno y el Consejo Coordinador Empresarial. Eso ha sido reconocido por quienes encabezan dicha institución. De hecho, es muy recurrente que existan encuentros en los que se someten temas a análisis y discusión. La propia Claudia, en Palacio Nacional, constantemente recibe a destacados inversionistas que, desde luego, no son ajenos al flujo de nuevos empleos que se generan y, por ende, mejorar la calidad de vida de millones de familias. Más aún, ahora que se ha puesto en marcha el Plan México: un andamiaje centrado en la industrialización y los recursos naturales. Qué mejor que se opere con plena colaboración, y bajo mecanismos específicos que, en el momento de cuantificar los balances, se vea reflejado el esfuerzo de ambos.
Entonces uno de los puntos, que es medular para la plataforma de trabajo, es abordar y retomar todos los aspectos importantes que sean sustanciales para el desarrollo económico. Ayer, de hecho, el Consejo Coordinador Empresarial, en su pleno, le ha dado un valor fundamental al quehacer que viene realizando de la mano del gobierno, en especial de la Secretaría de Economía, de Marcelo Ebrard. Eso ha permitido, además de concretar acuerdos, provocar cambios, como el poner a disposición de la población una campaña de publicidad que se propaga con la insignia Hecho en México. Y como hay toda una estructura de organización y planeación, el mismo Marcelo Ebrard, apenas ayer, compartió algunos puntos de vista, especialmente aquellos que están ligados a la renegociación del tratado del libre comercio que se dará en los primeros meses del año 2026.
Ebrard, por ejemplo, hizo un recuento minucioso de la labor titánica que pusieron en marcha para abrir el telón de fondo del T-MEC. Él, ante el CCE, reconoció que el panorama fue complejo al principio y, por ende, lucía inalcanzable construir las condiciones. De hecho, al no estancarse el asunto, Marcelo, de experiencia probada y comprobada en estos temas, hizo posible lo que parecía imposible; es decir, ya no será revisado para ver si se concreta, sino que se pondrán fechas para operar los encuentros al más alto nivel con funcionarios de Canadá y Estados Unidos. Ante ellos, evidentemente, se pondrá sobre la mesa un tema que nos concierne, en especial para no tener efectos negativos en las determinaciones tarifarías. Siendo una prioridad, sobra decir, Ebrard augura que se establezca una cadena de criterios para signar acuerdos, posiblemente en noviembre de este mismo año.
Con mucha precisión, de plano, Marcelo resolvió algunas interrogantes que han brotado, sobre todo en el tema de la relación bilateral. Un aspecto, que sentará un precedente, es que será la primera ocasión que exista una negociación trilateral es decir, habrá funcionarios de Canadá, México y Estados Unidos tratando un rubro de la agenda en específico que beneficie a los tres. Lo antes referido, desde luego, debemos anotarlo como un paso trascendental en el primer año de labores administrativas del gobierno de Claudia Sheinbaum. Entonces esto, también, es una coyuntura que el proyecto de la 4T puede presumir, específicamente su titular de Economía.
Lo que pasará, que han advertido aquellos que saben de economía como Marcelo Ebrard, es que México seguirá haciendo historia. La creación de marcos para robustecer el andamiaje de negociaciones del T-MEC, en vísperas de que se realice, fue una buena decisión no solo porque se nutren de ideas, sino porque asume una responsabilidad compartida. O sea, Ebrard estará encabezando las conversaciones con los departamentos de comercio, pero, detrás de todo, habrá todo un pueblo pugnando para que se siga abriendo camino a muchas áreas de oportunidad. Lo vimos, por ejemplo, en el potencial que mostramos antes los ojos del mundo con la creación del primer camión 100% eléctrico que entrará en operaciones muy pronto en Quintana Roo. Y ese desenvolvimiento que exponemos, de innovación y tecnología, nos coloca en un terreno inmejorable para agruparnos en una consigna clara que ha dicho la presidenta: desarrollo y progreso.
A propósito de ello, desde las oficinas de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard se sumó al llamado de apoyo para los damnificados de las intensas lluvias que azotaron a Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz y Puebla. Dijo, con ese compromiso que siempre muestra, que una vez que se realice el proceso de evaluación, se pondrán en contacto con los gobernadores Alejandro Armenta, Mauricio Kuri, Ricardo Gallardo y Rocío Nahle, para diseñar estrategias de reactivación económica, eso sí, con el compromiso firme de respaldar a quienes más requieren asistencia.




