Descomplicado
En Tapachula, Chiapas, los migrantes siguen llegando, llegaran como lo han hecho en antaño, como lo seguirán haciendo, esto es un flujo migratorio, que nadie puede parar. Hoy, la Caravana Migrante, requiere ser atendida en el marco de los derechos humanos y sus libertades, pero también en el marco de evitar ideologías racistas, xenófobas, clasistas incluso, tenemos que ser tolerantes a la diversidad.
Nadie puede ser violentado en sus intenciones de mejorar su calidad de vida y la de su familia, las personas huyen de sus espacios que los vio nacer, por la desigualdad, por la pobreza, la violencia, y el crimen organizado, la corrupción y una multiplicidad de aristas que vistas en el enfoque de la complejidad no es simple la disección del problema migratorio y de la Caravana.
Nos parece que hay que continuar trabajando, tanto aquellas organizaciones de la sociedad civil que ya han emprendido actividades en apoyo y atención a los miles de migrantes, como de las obligaciones que tienen las autoridades mexicanas para brindar una atención que respete los derechos humanos de esta población.
Las formas migratorias, como los protocolos diplomáticos entre los países expulsores y México, pero también las presiones de los Estados Unidos, hacen de este problema una situación que tensa las relaciones multilaterales, por lo pronto, tensa las relaciones en nuestro país México.
De ahí que consideraos que es importante, pero también urgente, de ya, que las autoridades de los tres órdenes de gobierno: federales, estatales y municipales, garanticen a los migrantes el tema de la seguridad, como principal derecho a proteger que es la vida, pero adicionalmente es fundamental que se brinde, por haber mujeres, niños, niñas, adolescentes, ayuda humanitaria a la caravana, se requiere de donde dormir, no solo bajo un teche, sobre que dormir; pero también la comida, en donde hagan de sus necesidades fisiológicas. Mucho por hacer, por eso, la importancia de coadyuvar entre el sector público, el social, de las organizaciones de la sociedad civil, y el privado será fundamental, desde luego incluyendo a las instituciones internacionales.
Por otro lado, consideramos, en ese mismo sentido se han pronunciado las instituciones del sector público, la necesidad de que se cuente con un censo que arroje datos y resultados sobre los rangos de edad, el género y otros elementos fundamentales para la definición y diseño de políticas que será necesario impulsar en beneficio de la población de la Caravana Migrante.
No será suficiente, ni la coordinación, como tampoco lo será el censo, si es que la sociedad civil organizada no toma acciones inmediatas, como ya lo hizo, y deberá seguir haciendo, en el sentido de informar a las personas migrantes y a las que solicitan refugio y protección internacional, dotar de información que precisen las alternativas con que cuentan los migrantes en el Estado mexicano, para que en consecuencia éstos puedan ir tomando las decisiones que sean de su interés.
Por otro lado, se requiere que las autoridades de los tres órdenes de gobierno evitar cometer actos de discriminación y violencia, o bien violaciones graves a los derechos humanos como la tortura; pero además las autoridades no podrán actuar con ideologías racistas, xenófobas o bien, clasistas, que tanto dañan la valorización de los cuerpos de las personas migrantes.
En este sentido, las autoridades deberán actuar bajo los principios de no discriminación, de respeto a los derechos humanos, perspectiva de género, interculturalidad, así como los valores de solidaridad, congruencia y corresponsabilidad internacional en que se basa la legislación nacional, así como garantizar el acceso efectivo a la protección internacional y al refugio.




