La opción
Un total de 200 personas participaron este domingo en la Plaza Melchor Ocampo de Morelia en una jornada denominada “Puño de Transformación”, iniciativa que reunió a jóvenes, madres y padres de familia, tutores de gimnasios, aprendices y representantes del programa federal “Boxeando por la Paz”.
De las personas participantes, aproximadamente 120 fueron jóvenes beneficiarios del programa federal, quienes participaron en una hora de activación y entrenamiento boxístico como parte de una estrategia que busca utilizar el deporte como herramienta de prevención, disciplina, convivencia y construcción de paz.
La jornada estuvo encabezada por Montserrat Carbajal, delegada estatal del programa federal Boxeando por la Paz, quien destacó la importancia de acercar estas actividades a los espacios públicos y generar oportunidades para que las juventudes encuentren en el deporte una alternativa de desarrollo personal y colectivo.
Entre los gimnasios participantes destacó el Gimnasio Juany Morales, de Villas del Pedregal, cuya participación contribuyó a fortalecer la presencia de jóvenes que forman parte de las acciones de Jóvenes Boxeando por la Paz. También estuvo presente la maestra Juany Morales Serrano, delegada de Michoacán de Somos la Nueva Era del Boxeo Amateur SNEBA.
La actividad contó además con la presencia de familiares, tutores y responsables de gimnasios, quienes acompañaron a las y los jóvenes en una jornada que trascendió el entrenamiento deportivo para convertirse en un espacio de convivencia, acompañamiento y construcción de comunidad.
Como parte de la vinculación que se ha venido consolidando en anteriores encuentros boxísticos de carácter nacional e internacional, fue invitado el Fiscal Especializado en Materia de Derechos Humanos y Libertad de Expresión, quien ha acompañado este tipo de iniciativas reconociendo al deporte, particularmente al boxeo, como una herramienta para promover valores, disciplina, inclusión y prevención de las violencias.
La jornada “Puño de Transformación” refrenda que el deporte puede convertirse en un instrumento de transformación social cuando se articula con las familias, gimnasios, juventudes, instituciones y sociedad civil.
Más que formar boxeadores, se busca formar jóvenes con disciplina, autoestima, sentido de comunidad y herramientas para construir proyectos de vida alejados de la violencia.




