Las batallas
Nuestras infancias en riesgo: niña de 10 años grave por dar a luz
Acaba de empezar este 2026 y Deisy, una pequeña de diez años oriunda de Chiapas, no está disfrutando los regalos que le trajeron los reyes magos; está en un hospital en el área de terapia intensiva, muy grave luego de haber dado a luz a un bebé. Se trata del primer registro de una paciente con esta edad atendida por el personal médico de la institución.
Versiones de vecinos y familiares indican que la menor no contaba con las condiciones físicas para afrontar un parto, por lo que fue ingresada a la unidad de cuidados intensivos. Hasta el momento, ni el personal médico ni los familiares directos han emitido declaraciones oficiales sobre su estado de salud.
La niña llegó al hospital acompañada de un joven de aproximadamente 18 años, quien presuntamente es responsable del embarazo. El hombre habría abandonado a la menor en la institución y se retiró posteriormente, sin proporcionar datos ni acreditar su identidad legalmente. Desde ese momento, su paradero se desconoce.
La menor habría convivido durante varios meses con su supuesta pareja, quien actualmente es buscado por las autoridades y familiares, al ser señalado como presunto responsable de haberla embarazado.
En México, las relaciones sexuales con menores son consideradas violencia sexual y constituyen un delito grave, con sanciones establecidas en la legislación federal y estatal, por lo que la fiscalía del estado ya inició las investigaciones pertinentes.
Cabe señalar que la Organización Mundial de la Salud advierte que los embarazos en niñas menores de 10 años representan riesgos extremadamente altos para su salud y vida, ya que sus cuerpos no están desarrollados para el parto.
El organismo internacional indica además que en todo el mundo los embarazos en adolescentes menores de 15 años representan el 11% de los casos de mortalidad materna. En México, la legislación protege a las niñas contra la explotación sexual y establece responsabilidades penales para quienes la causen, además de contemplar acciones para garantizar su bienestar y desarrollo.
Este caso ha sido calificado por grupos de defensa de los derechos de la infancia como una tragedia evitable y una señal de alerta sobre la magnitud de un problema que se repite en distintas comunidades del país.
Voceros de organizaciones sociales han exigido a las autoridades una intervención inmediata para fortalecer las estrategias de protección de niñas y adolescentes. Además, solicitaron la implementación y fortalecimiento de programas de educación integral en materia de salud sexual y reproductiva, así como el aseguramiento del acceso a servicios de salud que permitan prevenir situaciones similares.
El futuro de esta niña no parece alentador, aunque, claro está, lo más importante es que recupere su salud y salga adelante. Y también, que se haga justicia para que se entienda de una vez que las niñas no se tocan.




