Libre expresión
Ley del Sistema Público de Cuidadanos
En un día que quedará grabado en la historia, Clara Brugada, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, presentó al Congreso local una iniciativa que transformará vidas: la Ley del Sistema Público de Cuidados. Esta ley no solo busca crear un sistema de cuidados integral en nuestra ciudad, sino también sembrar una semilla de esperanza y justicia para todas y todos, a través de la Ley del Sistema Público de Cuidados y reformas a la Constitución Política de la Ciudad de México.
En el marco de la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, celebrada en la CDMX del 12 al 15 de agosto, esta iniciativa responde a una deuda histórica: ocho años en los que el Congreso local no había logrado regular el derecho al cuidado, un derecho que ya brillaba en nuestra Constitución desde 2017.
¿Por qué esta ley cambiará la Ciudad de México? Esta ley nace de un sueño profundo: el de erradicar la injusta división de tareas por género, donde el peso del cuidado ha recaído históricamente sobre las mujeres. Clara Brugada, con una visión clara, explicó que esta ley busca que el cuidado sea una responsabilidad compartida, un lazo que nos una como sociedad, gobierno y sector privado.
Este sistema se construye sobre tres pilares fundamentales: - Visibilizar el trabajo de cuidado, iluminando su inmenso valor y reconociéndolo como el motor silencioso de nuestra sociedad.- Valorar económicamente estas tareas, que durante tanto tiempo han sido invisibles y no remuneradas, dándoles el reconocimiento que merecen.- Remunerar a quienes cuidan, asegurando que sus manos generosas sean recompensadas con condiciones de trabajo dignas y justas.
Además, se abrirán las puertas de servicios gratuitos como guarderías y centros para adultos mayores, invirtiendo en una infraestructura que nos cobije a todos.
El cuidado dejará de ser una carga individual para convertirse en un acto de amor colectivo.
¿Qué nos ofrece la Ley del Sistema Público de Cuidados? Con una inversión total de 10 mil millones de pesos, esta ley impulsará programas sociales que nos abrazan desde la cuna hasta la edad dorada: - "Desde la Cuna": Para que cada niño y niña tenga un comienzo lleno de amor y oportunidades.- "Pensión Universal para hombres de 60 a 64 años": Reconociendo el valor de cada etapa de la vida.- "Ingreso Ciudadano Universal": Para construir una sociedad más justa y equitativa.- "Casas de las 3R": Promoviendo la sostenibilidad y el cuidado de nuestro planeta.- "Mi Beca para Empezar": Sembrando el futuro en las manos de nuestros jóvenes.
Para construir este Sistema Público de Cuidados, se invertirán 200 millones de pesos en el primer año, con la meta de crear 200 sistemas y 300 centros de cuidado infantil en seis años.
En 30 años, soñamos con una red de cuidados que arrope a cada rincón de nuestra ciudad.
Esta ley también nos regalará servicios gratuitos como: - Guarderías para niños de seis meses a seis años, donde florecerán sus primeros sueños.- Centros de día para adultos mayores, donde la sabiduría y la experiencia serán celebradas.- Centros de rehabilitación para personas con discapacidad, donde cada paso será un triunfo.- Lavanderías comunitarias, donde el tiempo se recupera para lo que realmente importa.- Comedores comunitarios, donde la solidaridad alimenta el alma.
Esta iniciativa marcará un antes y un después en la lucha por la igualdad de género.
Es un regalo de "tiempo libre para las mujeres mexicanas", un reconocimiento a su invaluable contribución a nuestra sociedad.
Es un paso audaz hacia un futuro donde el cuidado sea un derecho, una responsabilidad compartida y un acto de amor que nos une a todos.
Al reconocer el derecho al cuidado, la Ciudad de México se convierte en un faro de esperanza, iluminando el camino para otras ciudades y países. El reciente reconocimiento del derecho al cuidado en sus tres dimensiones (dar, recibir y cuidarse a uno mismo) por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el 7 de agosto, nos recuerda que este es el camino correcto.
Habrá que estar pendientes de que este compromiso se lleve a cabo y no sea una promesa más, por lo pronto, es importantísimo reconocer que se ha dado el primer paso en la construcción de una sociedad más justa para nosotras y las nuevas generaciones.




