Pinceladas desde Lakamha
"Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados”.
Mark Twain (1835 – 1910) Escritor y humorista estadounidense
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, ha señalado que los teleféricos de Uruapan y Morelia, así como el Morebús, son proyectos de movilidad autofinanciables, es decir, que no requerirían financiamiento público.
Con la novedad que Ramírez Bedolla se acaba de autodesmentir. A través de la iniciativa que mandó al Congreso estatal, deja claro que mintió o, cuando menos, no está seguro de los cálculos que ha presumido hasta ahora respecto a la autosuficiencia solo con el pasaje de los usuarios.
El pasado 9 de septiembre mandó iniciativa con la que pretende se adicione “el ARTÍCULO 12 TER a la Ley de Planeación Hacendaria, Presupuesto, Gasto Público y Contabilidad Gubernamental del Estado de Michoacán de Ocampo” con la finalidad de otorgar subsidio multianual para la operación de los teleféricos en Uruapan y Morelia, así como para el Morebús.
Apenas el pasado 6 de mayo del presente año, Alfredo Ramírez aseguraba, haciendo énfasis en el Morebús, que “las proyecciones que tenemos nosotros, las corridas financieras nos muestran que es autofinanciable, es decir, tiene la capacidad de ser sostenible por sí solo, sin subsidio, eso es fundamental”.
Advertía que “debemos ser muy responsables en el manejo del sistema para lograr que sea sostenible, así como logramos en mi gobierno hacer obras sin deuda, igual este sistema, el Morebús, está planeado, está proyectado; los números nos dan para que sea sostenible sin subsidio público; el pasaje es el que lo hace sostenible”.
Y remató, “lo relevante es que el pago electrónico con tarjeta inteligente, con prepago, así se le llama, nos permite ir haciendo los ajustes y teniendo los volúmenes financieros o económicos suficientes sin subsidio, eso es fundamental, sin subsidio”.
Ramírez Bedolla reculó. Apenas se percató de que hicieron mal las proyecciones, que no son responsables o simplemente que miente para lograr sus objetivos.
Los argumentos de la iniciativa que recién mandó a los diputados locales y que seguramente transitará sin mayor problema señalan que “los ingresos provenientes de las tarifas pagadas por las personas usuarias pueden resultar insuficientes para cubrir los costos eficientes de operación, mantenimiento, renovación de activos y demás erogaciones necesarias para conservar las condiciones de continuidad y calidad de servicio”.
Precisa que esto permitiría mantener condiciones de accesibilidad para la población, ya que evitaría que la totalidad de los costos asociados al funcionamiento del sistema “tenga que trasladarse directamente a las tarifas”.
La propuesta en concreto señala que “el Congreso del Estado podrá autorizar, en el Presupuesto de Egresos, presupuesto multianual para subsidiar la operación del servicio de transporte público masivo, semimasivo y por cable, cuando dicho subsidio resulte necesario para garantizar la continuidad, regularidad, calidad y sostenibilidad de la prestación del servicio y contribuya a generar condiciones de certidumbre para la estructuración financiera de la infraestructura o de la flota vehicular del sistema concesionado. Las erogaciones correspondientes deberán preverse en los proyectos de Presupuesto de Egresos de los ejercicios fiscales subsecuentes, sujetas a la disponibilidad presupuestaria y a la aprobación que corresponda conforme a las disposiciones aplicables”.
Señala también que “cuando el subsidio a que se refiere el párrafo anterior se encuentre relacionado con inversiones en infraestructura, flota vehicular u otros activos indispensables para la prestación del servicio, la autorización multianual deberá establecer expresamente su plazo y monto máximo, atendiendo a las características del proyecto, la sostenibilidad presupuestaria y la vigencia del título de concesión, sin que dicha autorización implique, por sí misma, que el Estado asuma el carácter de deudor, avalista, garante o responsable solidario respecto de los financiamientos contratados por el concesionario”.
La reforma pretende no sólo proteger el subsidio necesario para la operación de teleféricos y Morebús, sino dejar abierta la puerta para contratar más deuda multianual con la que se pueda comprar lo que haga falta, en el esquema también conocido como “obra multianual”.
Uno de los grandes opositores a los tres proyectos es el dirigente de la Comisión Reguladora del Transporte, José Trinidad Martínez Pasalagua, quien insiste en que ninguna de las obras en mención resolverá los problemas de movilidad que enfrentan Morelia y Uruapan.
Aseguró, además, que tras analizar los proyectos gubernamentales y los resultados que ya arroja el Teleférico de Uruapan, único en funciones, el subsidio anual superará los mil millones de pesos.
No perdamos de vista que la inversión total de los teleféricos y el Morebús es mayor a los 9 mil millones de pesos. Así que, según el anecdotario de corrupción de nuestro México, la búsqueda del clásico moche o diezmo que suelen dejar estas inversiones públicas a algunos integrantes del gobierno en turno haya sido el catalizador más fuerte para realizarlas.
La iniciativa se envió para su dictaminación y análisis a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y seguramente no tendrá mayores dificultades para que se apruebe.
Ya el diputado que preside la Comisión de Hacienda, Alfredo Anaya Orozco, justificó que este tipo de infraestructura de movilidad suele estar subsidiada por el gobierno, como sucede actualmente con el Metro en la Ciudad de México, donde la tarifa está subsidiada en un 70 por ciento.
Ante semejante escenario, es difícil no recordar el fracaso mayúsculo del Tren Maya que impulsó Andrés Manuel López Obrador y que requiere de un subsidio diario de casi 50 millones de pesos, es decir, 1 mil 500 millones mensuales o 18 mil millones de pesos anuales. ¡Uf!
En el caso de Michoacán, podría ser autosuficiente el Morebús, pero, difícilmente, los teleféricos.
En fin, en los próximos días conoceremos de qué tamaño es el monto anual que se requiere para subsidiar estos proyectos, cuando llegue al Congreso la propuesta de paquete fiscal para 2027.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.




