Indicador político
Una de las grandes virtudes de Claudia Sheinbaum, lo ha entendido a la perfección, es movilizarse a tierra para estar en contacto directo con la población. Eso, desde luego, es una enorme ventaja porque atiendes a la ciudadanía, pactas acuerdos y resuelves situaciones que los aquejan. Recordemos que, como tal, la política de estado también son asuntos de interés de la gente, sobre todo si se trata de acciones que benefician la calidad de vida. Me refiero a todos los programas sociales y esquemas de asistencia. De hecho, el paquete económico para el ejercicio del 2026 contempla un aumento considerable para ese rubro. Eso es tener una visión muy amplia no como un tema clientelar, sino como una auténtica política de apoyo.
Sabemos que la oposición, desde que se elevó a rango constitucional los programas sociales, se ha venido quejando de la ayuda que se distribuye al pueblo de México. Son opiniones que, a nuestro juicio, han chocado contra la pared. La otra cara de la moneda, desde luego, nos muestra que cerca de 14 millones de mexicanos han salido de la pobreza. Los mismos datos que actualizó el INEGI dan cuenta del enorme tramo que se ha ido avanzando. Se ha realizado, inclusive, sin colapsar la economía, como en su momento acusó la oposición. Nada de eso ha pasado. Ni somos Venezuela ni tampoco somos una dictadura. Esa narrativa es, a todas luces, una estrategia amorfa que la oposición sigue viendo como una alternativa. Eso, al final de cuentas, no ayuda mucho. Sheinbaum tiene 80% de aprobación, y un poder político que le permite gobernar con legitimidad.
Es verdad, quizá la gira de Claudia tenga algunos aspectos de organización. Quienes viven ese mayor júbilo son los militantes de Morena. Lo cierto es que eso, repito, es un ejercicio que sabe realizar a la perfección el movimiento de izquierda. Ha penetrado a todo los rincones para atender las demandas. Es de reconocer, por ejemplo, que la brecha de la desigualdad se ha ido cerrando. La educación, que tiene un nuevo paradigma en la Escuela Mexicana, está en condiciones de propagar más infraestructura. Y si, la oposición no se menea ni para un lado ni para el otro. Se ha quedado pasmada observando el crecimiento de las estructuras de la izquierda. Desde cualquier punto de vista, eso servirá para continuar cosechando triunfos en las elecciones intermedias del 2027.
Y mientras la oposición está por los suelos, Morena, a la par de los gobernadores, están llevando a cabo un ejercicio de mucho intercambio de información con la población civil. Algunos mandatarios, de hecho, han realizado una rendición de cuentas en su cuarto informe de Gobierno. Pasó hace poco en Guerrero. Desde que Evelyn Salgado tomó ese cargo, luego del mandato popular, se ha sabido mantener en ese nivel de competitividad. Hace unos días, a propósito de ello, circuló la encuesta mensual de Gobernarte. Fue ese ejercicio, sin ir más lejos, el mejor sinodal para darnos una idea del grado de popularidad. Evelyn, en este momento, es la gobernadora mejor evaluada de México.
Ya que hablamos de rendición de cuentas, se prepara el telón de fondo para que Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador constitucional de Michoacán, entregue al congreso los pormenores de su trabajo como una norma institucional. De hecho, nos enteramos que habrá una pequeña gira regional en las cabeceras municipales o distritos más grandes. En el corazón de ese discurso, seguramente, brotarán muchas acciones que se han concretado. Si pudiéramos destacar algo, en definitiva, sería la obra y la infraestructura que está aterrizando. Esos, que son avances sustanciales para optimizar la movilidad, son necesidades que meses después serán una realidad.
Todo eso se presume. Los gobiernos, sea estatal o federal, tienen retos mayúsculos y desafíos que enfrentan a diario. Pese a la enorme responsabilidad, queda claro, Morena, Claudia Sheinbaum y los gobiernos del proyecto que ella encabeza, no han dejado de escuchar a la ciudadanía. Siempre hay asambleas. Por eso se llenan las plazas públicas y todo aquel espacio habilitado para rendir cuentas. Darle voz a la gente es, además de un instrumento eficaz para conocer el sentir, una herramienta útil para coordinar tareas. Claudia, en ese sentido, supo abrir el abanico de una forma más mesurada. Sus estrategias de seguridad, de un tiempo para acá, han dado resultados tangibles con el buen desempeño de Omar García Harfuch.
Otro de los grandes operadores de Claudia Sheinbaum, queda claro, es el propio Marcelo Ebrard. Los ejes que se trazaron desde la Secretaría de Economía, que son fructíferos, son tan eficientes que, en la medida que pasan los meses, vemos cómo contribuyen, especialmente en temas de inversión y acuerdos comerciales con otros países. Precisamente por eso, ahora que entramos en un periodo previo para el fortalecimiento de T-MEC, la dependencia que encabeza Marcelo abrió un portal para recibir propuestas y comentarios que vengan a nutrir un mayor impulso que beneficie a México, Estados Unidos y Canadá. De hecho, se ha publicado en el diario oficial de la Federación la convocatoria para participar en la evaluación previa que hará gala al comienzo.
Y ya que hablamos de eficiencia, ahora que nombramos a los principales socios comerciales de México, el Secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, recibió personalmente al primer ministro de Canadá. Con esto, en menos de un mes, de la Fuente ha dejado constancia que sabe operar al más alto nivel político. Lo hizo, desde el AIFA, al recibir al segundo al mando del gobierno de Estados Unidos, Marco Rubio. Fue él, Juan Ramón, quien le dejó claro que la soberanía no es moneda de cambio, sino un vehículo que nos define como país autónomo.