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MORELIA, Mich., 6 de marzo de 2026.- Durante las marchas realizadas por el Día de la Mujer en el país, se pueden observar grupos de mujeres con la cara cubierta, este grupo ha sido considerado como violento por parte de los agentes policiales en las marchas realizadas con motivo del 8M en el país; sin embargo, las mujeres encapuchadas que fueron entrevistadas por Amnistía Internacional dicen que se cubren el rostro para prevenir futuros abusos y por derecho a la privacidad.
Amnistía Internacional presentó en el informe México: la era de las mujeres, que desde agosto de 2019 se ha presentado una ola de manifestaciones feministas y de quienes reclaman justicia en situaciones concretas de violencia de género contra las mujeres, sin embargo, precisa el documento, “éstas han sido estigmatizadas tanto por las autoridades como por los medios de comunicación, lo que ha redundado en estereotipos entre la sociedad en general.”
Tras retomar declaraciones de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México en 2019 donde calificó una manifestación mayormente pacífica como “provocaciones”, dieron una falsa impresión de violencia generalizada. El informe describe que el estigma no solo ha continuado desde entonces, sino que se ha profundizado y ha tomado diversas formas.
“En 2020, los medios de comunicación se refirieron a la manifestación del 22 de agosto, en León, Guanajuato, como una que terminó en enfrentamientos con la policía, 17 aunque en realidad la manifestación fue mayormente pacífica y las mujeres detenidas fueron detenidas arbitrariamente.
Otros de los casos recabados de detención de mujeres encapuchadas en Culiacán, Sinaloa, en Cancún, Quintana Roo, y en la Ciudad de México, donde mujeres fueron detenidas arbitrariamente, y en los mítines, cuando las manifestantes están encapuchadas, la policía se dirige en primer lugar contra ese grupo.
“Una manifestante detenida arbitrariamente durante la manifestación de 9 de noviembre en Cancún, municipio de Benito Juárez, Quintana Roo; también indicó que cuando la policía golpea, agrede o detiene mujeres, se dirige primero a aquellas que están encapuchadas, pues existe la presunción de que si se cubre el rostro ‘es porque va a hacer algo’”.
“Contrariamente a las preconcepciones de los cuerpos policiales que ven como sospechoso el que las mujeres oculten su rostro, las mujeres manifestantes entrevistadas por Amnistía Internacional coinciden en que se cubren el rostro en ejercicio del derecho a la privacidad y para prevenir futuros abusos policiales.” También aseguran que se cubren el rostro porque no quieren que su imagen circule en las redes sociales o en medios de comunicación.
Tras aclarar que el estigma a las mujeres encapuchadas no ha disminuido, continúa el documento que en 2020, los medios de comunicación se refirieron a la manifestación de 22 de agosto, en León, Guanajuato, como una que terminó en enfrentamientos con la policía, aunque en realidad la manifestación fue mayormente pacífica y las mujeres detenidas fueron detenidas arbitrariamente.”
“Según el derecho internacional de los derechos humanos, las autoridades deben asumir que las asambleas y sus participantes son pacíficas, en lugar de representar una amenaza contra el orden público.
“La prohibición de cubrirse la cara en el contexto de las protestas solo puede justificarse cuando una persona se involucra o muestra una clara intención de involucrarse inminentemente en actos de violencia. Tal como lo ha señalado el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el hecho de que las y los participantes en una protesta se cubran la cara ‘o tomen otras medidas para participar anónimamente puede formar parte del elemento expresivo de una reunión pacífica o servir para contrarrestar las represalias o proteger la intimidad, en particular en el contexto de las nuevas tecnologías de vigilancia’. Por ello, las autoridades no deben equiparar el uso de máscaras o disfraces o de otras medidas para mantener el anonimato, con una intención violenta o de cometer un delito.”
Finalmente, durante la marcha de la Ciudad de México el 28 de septiembre, Amnistía Internacional comenzó a encapucharse durante las protestas, después que medios de comunicación publicaron sus caras sin permiso, porque aseguran que las ponen vulnerables a posibles ataques o violaciones a sus derechos humanos.




